Retiro de la Familia Salesiana de Burgos

 

El sábado 17 de diciembre, la Familia Salesiana de Burgos ha celebrado el retiro de adviento que los últimos años se ha celebrado en la casa que los Maristas tienen en Miraflores, a la salida de Burgos.
Salesianos Cooperadores, Hijas de María Auxiliadora, Salesianos Don Bosco, Antiguas Alumnas y ADMAS (53 personas en total) hemos pasado la jornada reflexionando sobre la Anunciación, haciendo familia, degustando los primeros dulces de Navidad (por lo menos en mi caso) y danzando.

Ana Sarabia, hasta el año pasado Delegada de las FMA en los grupos de SS.CC. de Virgen de la Rosa y Yagüe de Burgos, ha sido la encargada de dirigir el retiro. La oración ha dado comienzo a las 10:15 de la mañana con una oración comunitaria “El Silencio de la Palabra” del jesuita Ángel Martínez.
El momento de trabajo se ha ambientado sobre la vocación de María “Dios me llama a seguir a Jesús: la Anunciación”. El texto del Evangelio sobre el que hemos trabajado es de San Lucas, del capítulo 1, versículos del 26 al 38. Comparto con vosotros del texto muchos de los verbos que aparecen a lo largo de él y que nos invitan al movimiento, a la acción, que nos acompañan: envió, entró, alégrate, está contigo, oír, turbó, discurría, no temas, gozas, concebirás, darás, llamarás, será, llevará, reine, respondió, sucederá, respondió, vendrá, mira, ha concebido, tienes, se cumpla, dejó y se fue. Y una idea-realidad: Dios no nos pide nunca más de lo que podemos dar.
Después de la presentación del texto bíblico, Ana nos proporcionó unas pautas de trabajo para la reflexión personal:
 1.- Preparación invocando al Espíritu Santo.
 2.- Entrada en oración, pidiéndole a Dios que reavive nuestra vocación cristiana y salesiana.
 3.- Leer detenidamente el texto de la vocación de María; contemplar la escena, imaginándola, reviviéndola como si fuéramos María y el ángel; meditar y confrontar esta escena con nuestra vida: vocacionalmente ¿a qué nos sentimos llamados en esta etapa de nuestra vida? ¿Cómo colaboro con el designio de Dios sobre mí, mi familia, mi pareja, mi comunidad, sobre los niños y los jóvenes? ¿Qué reparos le pongo al Señor? ¿En qué muestro mi disponibilidad y en qué no? Repasar con agradecimiento la historia de mi vocación.
 4.- Coloquio con Dios, haciendo nuestras las palabras de María “Hágase en mí según tu Palabra”.
Una vez finalizada esta parte de la mañana compartimos la celebración comunitaria y personal de la Reconciliación, ambientada en el tema “La crisis en Navidad o ¿la Navidad en crisis?
Una buena comida, con morcilla de Burgos incluida y la sobremesa, dieron pasa a la tarde, que comenzó con unos talleres que nos invitaban a la reflexión y nos preparaban para la Eucaristía. Tres fueron las opciones por las que nos pudimos decidir en cuanto a los talleres: danza contemplativa para ponernos en situación de oración y abrirnos y compartir con la comunidad. La danza que ensayamos uno de los grupos fue el inicio de la celebración; María y la Familia Salesiana y el Belén, estos últimos como forma de reflexión y preparación para la Eucaristía con la que finalizamos el retiro.