Via Crucis para Niños

En Jerusalén es donde Jesús murió en la cruz, dando su vida para salvarnos del pecado. También es ahí donde tres días más tarde, resucitó.

Poco tiempo después, los primeros cristianos empezaron a ir en peregrinación a Jerusalén para rezar en el lugar donde Jesús murió y resucitó, así cómo recorrer el camino que este había hecho antes de ser crucificado.

En el siglo XIV, los Monjes Franciscanos propusieron representar el camino recorrido por Jesús, en las iglesias para los cristianos que no podían ir a Jerusalén. Por eso hoy día hay un Vía crucis en cada iglesia.

El vía Crucis se compone de 14 etapas, que se llaman “estaciones”. Cada una está representada por un cuadro, una estatua o una sencilla cruz de madera. Algunas estaciones son episodios narrados por los evangelios. Otra, en cambio proceden de una tradición antigua.

El Vía crucis concluye con la misa en el sepulcro de Jesús. Sería muy triste si sólo nos quedamos en la esperanza de la resurrección. Por esa razón, la decimoquinta estación evoca la mañana de Pascua.

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