Entrevista a Francisco Javier Itarte

Hoy se asoma a nuestra Web Francisco Jose Itarte, antiguo alumno del colegio salesiano de Pamplona, una de las labores que desarrolle es la de ser pastor de los  encierros de Pamplona, un trabajo el suyo callado pero que en ocasiones evita mas de un contratiempo. Os invitamos a leer esta interesante entrevista y a conocer un poco del oficio de pastor de encierro.Agradecemos a Francisco Javier su amabilidad y el tiempo que nos ha concedido.

1.      ¿Quién es Francisco José Itarte? Preséntate por favor

Soy una persona normal, nacido en Peralta, Navarra, de gran afición taurina y con mucho arraigo a mis tradiciones. Me considero una persona sencilla, extrovertida con mucha vitalidad.

2.      ¿Como empezaste a ser pastor de los encierros de Pamplona?

Un día en el pueblo de Valtiera, de donde era el gran Teodoro Lasanta, antiguo jefe de pastores y gran pastor durante muchos años, con dieciocho años, estuve toda la tarde recortando vacas en la plaza. Al terminar, me llamó junto a mi actual compañero “Rastrojo”, me dijeron que les había gustado mi actuación y que ya me conocían de verme por otros pueblos. Me preguntaron haber si quería ir de pastor a San Fermín, ya que necesitaban uno más y les dije que sí. Estaba en la mili, pero no podía dejar pasar esa lotería que me acababa de tocar

3.      ¿Cómo es una jornada tuya en los Sanfermines?

Me levanto a las seis junto a mis compañeros. Arreglamos todo el ganado que tenemos en la plaza, que es donde fijamos nuestra residencia durante diez días. Preparamos todas las   vacas que salen después del encierro. Seguido, nos preparamos en el patio de caballos y calentamos bien los músculos por el esfuerzo físico que conlleva el encierro.

Salimos al recorrido, esperando que todo vaya bien. Ya cuando el encierro termina, soltamos las vacas en la plaza .Seguido cuando ya terminan las vacas reorganizamos todo el ganado de los corrales y cargamos los bueyes del encierro para bajarlos a los corrales del gas y así tenerlos dispuestos para el encierrillo de la noche.

Después, tenemos un rato libre que aprovechamos para ir a almorzar y juntarnos con amigos y gentes que comparten esta misma afición .Luego hacia las once de la mañana se suelen organizan los festejos mañaneros, en los que seguimos haciendo las labores propias de movimiento de ganado.

Ya llega la hora del apartado, nuestro trabajo es colocar a cada toro de la corrida de la tarde en un chiquero, que lo colocará en el orden de salida que le pertenezca. Esto se ha convertido también en un acto social  donde la gente aficionada queda con amigos y conocidos del mundo taurino .Después nos damos una vuelta para tomar un aperitivo y el que quiere y puede, se hecha la siesta hasta la  hora de la corrida, en la que seguimos estando al pie del cañón por si hay que cambiar algún toro o cualquier cosa relacionada con el ganado.

Terminada la corrida, nos bajamos a los corrales del gas a preparar la siguiente manada para el encierrillo. Ya con esto, concluye la jornada digamos que laboral y ya nos relajamos  yendo todos a cenar juntos, con nuestras familias y amigos. 

4.      ¿Has tenido alguna situación de peligro durante los encierros?

Durarte los encierros el peligro es continuo. Cabe destacar una cogida bastante peligrosa que tuve con un miura de nombre “Caramelo” de setecientos kilos, que afortunadamente se quedo en una anécdota más y también en un buen susto.

5.      ¿Se necesita una preparación física concreta para ser pastor del encierro?

No especialmente, pero cabe destacar que todos los pastores nos preocupamos de estar en muy buena forma física y con los reflejos bien despiertos. Aunque estamos todo el día de aquí para allá, llevamos un descanso riguroso por las noches.

6.      ¿Los jóvenes se interesan por la labor que desarrolláis durante los Sanfermines?

Sí, está claro que hay un gran interés por parte de los jóvenes de conocer nuestro trabajo. Les parece un tanto raro e inusual.

7.      ¿Qué características se requieren para ser un buen pastor de encierro?

Yo creo que la característica más destacada es tener mucha sangre fría y sobretodo mucho dominio del toro, es decir mucha experiencia en las reacciones de los toros, ya que una de las cosas más importantes es la respuesta del toro ante distintas situaciones.

8.      ¿Qué supone para ti ser pastor de los encierros de Pamplona?

Para mí eso es parte de mi vida, ya que muchas cosas de las que hago durante el año están relacionadas con mi oficio de pastor del encierro. Supone haber cumplido un sueño que he tenido desde joven, el de trabajar con los toros, aunque solo sea por unos días, pero muy intensos. Realmente lo siento dentro de mí.

9.      ¿Crees que los encierros están masificados?

Obviamente así lo creo, pero sino fuese así, ya no sería el encierro de los Sanfermines, porque eso es lo que lo hace único y conocido en el mundo. Eso no quita para que se entorpezca la carrera de los mozos y se aumente el peligro.

10.  ¿Que recomendarías de Pamplona aparte de los Sanfermines?

Pamplona es una ciudad pequeña y tranquila en la que todos nos conocemos, pero con todo lo que tiene una gran ciudad, por eso es muy adecuada para vivir. Además de la gran oferta cultural que tiene, recomendaría venir a Pamplona para visitar la parte histórica y visitar las calles y los bares, donde poder degustar los típicos pinchos.