Almudena de Maeztu: “Desde niña siempre me gustó la música”

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Por las venas de Almudena corre la música y el arte, descendiente de intelectuales y artistas, ella participo en dos grupos de “La Movida madrileña” inquieta siempre con ganas de aprender y divulgar. Conduce “Música Maeztu” un programa sobre música de Radio Nacional de España. Conozcamos un poco mas a Almudena de Maeztu una mujer que ama el arte

1. ¿Qué importancia tiene la música en tu vida?
No entendería la vida sin música. La música es un milagro. Unas notas etéreas y efímeras que te llegan directamente al corazón y que ensalzan las emociones: la alegría, la tristeza, el amor, el desamor… Cada vez que voy a un auditorio me sorprende la capacidad de la música para conseguir que miles de personas se dejen llevar, en silencio, por las mismas emociones en un lenguaje que muchas veces no tiene palabra. Desde niña siempre me gustó la música. Mi abuela materna tocaba el piano, llegó incluso a acompañar al barítono italiano Titta Ruffo en el Teatro Real. En casa había una bonita colección de LP’s clásicos. Comencé a tocar la guitarra de pequeñita y luego me pasé al bajo, ya en la adolescencia, para tocar en un par de grupos de La Movida (La Mode, Alphaville). Con los años, redescubrí la clásica que, gracias a mí marido, José Luis Pérez de Arteaga, fallecido en 2017, pude conocer más profundamente y desde dentro. Hicimos juntos un ensemble de música contemporánea, el Proyecto Gerhard, del que salió gente que ahora son artistas de reconocimiento internacional, como Pablo Sáinz Villegas o Yago Mahugo. En resumen y, como diría Nietzsche: “La vida sin música sería un error”.

2. ¿Cómo es Almudena de Maeztu como persona?
Complicada pregunta para hacérmela a mí. Imagino que como todo el mundo: en parte soy lo que me gustaría ser, en parte soy mis genes y mi educación, en parte soy mis experiencias y mi pasado. A nivel más particular, querría pensar que soy valiente, curiosa, responsable y seria. Te confesaré que me gustaría tener más sentido del humor, es algo que nos falta a los Maeztu desde hace generaciones. Por eso admiro y quiero tanto a la gente que me hace reír. Pero son muy pocos.

3. ¿Cómo surgió la idea de tu programa radiofónico “Música Maeztu”?
El reto era enorme, porque Radio Nacional cuenta, desde hace muchos años, con una magnífica plantilla de profesionales que hacen unos programas estupendos, algunos muy especializados. Con este panorama, me parecía difícil aportar nada nuevo y hacer algo que tuviera un sello propio. Pero como tanto José Luis (mi marido) como yo, pensábamos (y yo lo sigo pensando) que ni toda la música clásica es buena ni todo el pop es malo, el primer paso fue plantear un programa con música de todo tipo terminando, eso sí, siempre, con una pieza clásica (que es lo que más desconocen los amantes del pop). Para la selección me dejé influir por el único juez absolutamente imparcial: el tiempo. Sólo el tiempo permite juzgar si una canción es buena o es mala. Si resiste el paso de los años es que lo ha conseguido. Así que suelo poner música que ha superado con brillantez el paso del tiempo.
Por otro lado, el hecho de que fuera temático me permitía mantenerme cerca de la actualidad, lo que para una emisora como Radio 5 me pareció adecuado. Y como yo quería aportar mi personal granito de arena, pensé en presentar las canciones pop con el mismo criterio que se utiliza al catalogar cualquier obra de arte: nombre, fecha, autor e intérpretes. Lo de traducir las letras es algo que en la clásica se ha hecho siempre, pero en el pop no. Es un aspecto importantísimo para conocer una obra musical en su integridad, además de un derecho: considero fundamental que la gente sepa lo que canta, baila o tararea. A menudo te llevas unas sorpresas morrocotudas. Además, pienso que puede servir para perfeccionar el inglés.

4. ¿Cuáles han sido tus referentes en la vida?
Imagino que los de cualquier persona: En la infancia, mi familia. En la adolescencia, los amigos. En la madurez, mi marido. Todo esto pasado por el tamiz de los libros, los estudios, la música, los viajes, las noticias y las experiencias personales. A partir de eso se va creando la personalidad de cualquier ser humano.

5.- Tu participaste en algunos grupos de la llamada “Movida madrileña” ¿Qué ha aportado este movimiento a la historia de la música española?
Ahora que está de moda despotricar contra La Movida me llega el momento de defenderla y reivindicarla. El ir a la contra era algo que iba mucho con todo aquello. Te puedo decir lo que no fue: no fue una creación de los políticos (ni del PSOE ni del Ayuntamiento de Madrid). Creo que en el fondo tiene bastante que ver con que, muerto Franco, ya no hacía falta un carnet para tocar en un local público. Gracias a eso, un montón de chavales adolescentes nos pudimos subir a un escenario para hacer ruido y divertirnos. Lo sorprendente fue que gracias a la música conseguimos congregar a un bonito ramillete de personas que practicaban otras disciplinas, como el cine, la moda, la pintura o la fotografía. ¿Qué aportó? Yo diría que frescura, diversión, desfachatez, frivolidad y colorido a una España que todavía se veía a sí misma en blanco y negro.

6. ¿Qué supone para ti el arte?
Es arte es la expresión de una idea. Cuando el artista tiene las ideas claras y la técnica suficiente para trasladarlo al lenguaje artístico, la obra es siempre buena. Si falla cualquiera de las dos cosas anteriores, es mala. Es decir, si el artista no tiene claro lo que quiere expresar y/o carece de la técnica necesaria para expresar su idea con claridad, será un fracaso. Dicho esto, el arte es una manera exquisita y maravillosa de trascender. La trascendencia no está sólo en la genética, en los hijos. Ni Buda ni Sócrates ni Jesús tuvieron hijos, pero su vida y sus palabras han trascendido incluso más allá de la obra artística. El arte es la forma más bella que tiene el ser humano de expresarse, incluso cuando esa expresión (como pueden ser los cuadros de Francis Bacon, Lucien Freud o del Goya de las pinturas negras) no sea del todo agradable a la vista. Mientras llegue al cerebro del receptor y lo haga reaccionar, funciona.
Dicho esto, cualquier disciplina se puede convertir en arte, ya seas zapatero o arquitecto. De hecho, hasta el siglo XVIII no se produjo la separación entre Artes Mayores y Menores. Por ejemplo, durante el Renacimiento, Botticelli pintaba arcas de novia, no sólo cuadros. Así que como dijo San Francisco de Asís: “Trabaja con las manos y serás un obrero. Trabaja con las manos y la cabeza y serás un artesano. Trabaja con las manos, la cabeza y el corazón y serás un artista”.

7. ¿Cuál sería la banda sonora de tu vida?
Supongo que la 9ª Sinfonía de Beethoven, una obra muy humana, con su himno a la alegría y muchas voces. Una pieza con sus altibajos, sus motivos triunfales y sus momentos de melancolía. Con algo de desesperación y de lucha. Pero todos somos más o menos así, ¿no?
Como ejemplos más materiales, y cronológicamente hablando, empecé a escuchar música con El clave bien temperado, de Bach, interpretado por Wanda Landowska, el Lago de los cisnes de Tchaikovsky y la 5ª Sinfonía de Beethoven. De ahí pasé a los Beatles, los Stones y los Kinks. Inmersión en Pink Floyd, Led Zeppelin y grandes bandas de rock. Salto hasta Patti Smith, la Velvet Underground y David Bowie. Influencias del Jazz Con Dizzy Gillespie, Charlie Parker, Billie Holiday y Charlie Mingus (que me llevó a admirar el bajo como instrumento). Nuevo salto al punk de los Sex Pistols y los Ramones. Paso por la Nueva Ola (Ska, Techno-pop, post punk). Y ya una vez que está todo bien destruido, que “no hay futuro”, como cantaba Johnny Rotten, nuevo giro hacia el clásico que va yendo cada vez más hacia atrás y termina en los madrigales de Monteverdi. En fin: cuanto más sabes, más quieres saber.

8. ¿Cómo ve a los jóvenes respecto a la música?
Hay de todo, como ha habido siempre. A algunos les gusta la música que oían sus padres, a otros la de su momento. Hay quien escucha clásica. El jazz se ha quedado bastante relegado. En las discotecas, por lo visto, se baila Dance, Acid, Electro House, Bigroom y Future House. A mí no me gustan mucho, pienso que carecen de melodía y son una sucesión de ritmos muy básicos aunque, por otro lado, es lo mismo que decían mis padres de lo que yo escuchaba en la adolescencia. Pero si su función es hacer bailar y, por lo visto, funciona, no puedo decir nada en contra. Lo que les diría a los grupos de hoy es que traten de sonar bien: es algo que nosotros despreciábamos durante La Movida y nos equivocamos. La música entra por el oído y cuanto mejor suenes, mejor para todos.
En cuanto al Reggaettón, Merenguetón, Trap y demás, tampoco tengo nada en contra. Me gusta que la gente cante en castellano y que las letras se puedan entender. ¿Son letras machistas? También el rock ha sido tremendamente machista. Y hay Trap feminista, como las K-Narias. El baile es algo que ha estado unido a la música popular desde los albores de la historia, así que no puedo hablar mal de una música popular que hace bailar, que es para lo que está concebida. Y no todas las letras del Reggaetón son del tipo “me vuelves loco con tu cuerpo” y tal. También las hay con denuncia política y social, como ha habido siempre.
9. ¿Cuáles son sus músicos preferidos?
Bach, Beethoven, Mahler, Mozart, George Gershwin, John Williams, Ennio Morricone, los Beatles, David Bowie, Pink Floyd, Elvis Presley, el dúo de compositores formado por Jerry Leiber y Mike Stoller, Nile Rodgers, los Jackson Five, Duke Ellington… ¡hay tantos…!

10. ¿Qué proyectos profesionales tienes para el futuro?
Por ahora, mi mayor reto en estos momentos es hacer buenos programas de radio, que aporten datos y diviertan a la audiencia. Me gustaría que los oyentes del pop aprendieran a disfrutar de la clásica y viceversa. Es algo muy curioso, porque a lo largo de los siglos los dos géneros han marchado de la mano: Mahler, Mozart o Beethoven utilizaban a menudo tonadillas populares en sus composiciones.
Con la llegada del siglo XX, los géneros se distanciaron mucho debido, sobre todo, al desarrollo de la electricidad y la fonografía. El sonido amplificado permitía llegar a mucha gente con sólo unos pocos instrumentistas. Pero el triunfo del pop se basó, sobre todo, en elementos extramusicales como la imagen o las declaraciones de determinados artistas, algo que hizo que los amantes de la clásica se alejaran. Creo firmemente que los dos géneros volverán a converger porque pueden aportarse mucho mutuamente.

 

Entrevista: Alberto López Escuer