Todavía hay esperanza en Alepo: el testimonio del P. Luca Pellicciotta

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(ANS) – Alepo es la ciudad mártir de Siria. Una ciudad profundamente herida, en los palacios, pero sobre todo en las almas y en los corazones de sus habitantes. Para muchas personas, la guerra ha robado años de serenidad y normalidad, y Alepo quiere renacer. Es una ciudad que no se rinde e intenta regresar lentamente a la normalidad.
De esta ciudad “de las paradojas”, el P. Luca Pellicciotta, SDB, habla de la situación de Alepo y manifiesta que no solo ha encontrado sufrimiento, sino también mucha esperanza.

“Existe el deseo de renacer, de sentarme en un bar y tomar un té o un helado, para atenuar las horas más calurosas del día. Hay un deseo de bailar, gritar, correr, tal vez incluso sin medida, pero es normal después de una guerra que ha volado todas las medidas”, expresa el P. Luca.

Una guerra que ha durado años, pero que no ha afectado la fe de los cristianos que viven aquí. “Estoy enriqueciendo la profundidad y la fe de los cristianos en Alepo – continúa el P. Luca – Aquí la fe no es una etiqueta, no es un lema, no es una máscara para ponerse y quitarse cuando sea necesario. En este lugar la fe es vida. Los cristianos saben lo que significa creer en Dios cuando su vida pende de una bomba que podría caer cerca o sobre ellos”.

De hecho, los salesianos de Alepo continúan alimentando la fe y la esperanza, permaneciendo siempre operativos, como lo hicieron durante los días más oscuros.

“Muchos han cerrado sus puertas han tapiado sus hogares. ¡Los Salesianos no! Don Bosco estaría satisfecho con la lealtad y el amor a los muchachos de Alepo”, agrega.

Los muchachos de Don Bosco, en Alepo, tienen una gran fortuna: la de tener muchos jóvenes de todo el mundo que rezan constantemente por ellos. “Continuamos entregando este regalo de oración, de hecho – exhorta el P. Luca – es lo único verdaderamente útil para una verdadera y radical renovación espiritual de Alepo”.