Fernando García Sánchez: “Soy un salesiano ilusionado“”

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Fernando García Sánchez es el encargado de Escuelas de la Inspectoría “Santiago el Mayor” una remontada del Real Madrid contra el Inter de Milán tiene que ver con los orígenes de su vocación, que ha ido cultivando hasta ahora. Un primer sí que le llevo a ser sacerdote salesiano y servir a los jóvenes

1.        ¿Quién es  Fernando García Sánchez?

Soy un salesiano ilusionado con lo que hago, que ha ido cambiando bastante en estos últimos años.

2.        ¿Cómo conociste a los salesianos?

Desde que empecé primero de EGB en el Colegio de los Salesianos de Estrecho en Madrid

3.          ¿Cómo surgió tu vocación de Salesiano?

Yo estaba en 5º de EGB y además del Colegio solía ir todos los fines de semana al Oratorio con un salesiano que se llamaba Luis Díez. El plan era sencillo, misa de los domingos, deporte y cine con el carnet sellado. En aquellos años me hicieron sentirme protagonista de muchos pequeños detalles colaborando en cosas del Oratorio. Siempre cuento de broma lo que me pasó un miércoles en el que el Madrid se jugaba una remontada contra el Inter de Milán en el Bernabeu. Al salir a las cinco del cole me cogió D. Luis y me dijo: tengo un pase para ir al fútbol… ¿hablo con tu mamá y te vienes conmigo? Así fue y allí estuve viendo el 3-1 con el que el Madrid pasó la eliminatoria en el Bernabéu con aquel salesiano que confiaba tanto en mí, a mis 10 años… Luego vino la parte más seria. Una mañana de 24 mientras estaba en misa con los compañeros en la iglesia se me metió en la cabeza que yo quería ser salesiano… no entiendo por qué me vino ese pensamiento, pero se lo conté a mi madre al llegar a casa y hasta hoy.

4.        ¿Qué episodio de la vida de Don Bosco te llama la atención?

Me quedo con la mirada la crucifijo cuando Mamá Margarita estaba cansada de los chicos que le destrozaban el huerto.

5.          ¿Cómo es un día en tu vida?

Ahora muy variado porque depende de las reuniones y lugares donde tengo que ir. Trabajo con el equipo de escuelas en la inspectoría en la sede de Madrid, pero luego hay que moverse a muchas cosas y sitios. El día comienza con la meditación y la Eucaristía y creo que eso es un lujo que tengo para poder tener un tiempo de paz y de ver desde la fe lo que va pasando cada día. Si lo perdiera me faltaría algo muy importante.

6.        ¿Cuáles son las personas referentes en tu vida?

Tengo algunos salesianos que marcaron mi juventud y algunos con los que confío mis sentimientos y mi vida para seguir acompañándome. A otro nivel son referentes mis padres que aún viven y muchos chicos y educadores con los que he compartido tanto y que siempre están ahí aunque el contacto no pueda ser con la frecuencia que me gustaría.

7.        ¿Cómo se puede hacer vida la frase “Signo y portador del amor de Dios a los jóvenes”?

Con sencillez, viviendo con autenticidad. Viendo la vida con los ojos de Jesús para ofrecer una alternativa de vida donde se hace creíble la paz, el perdón, la sencillez, el no buscar nada en especial, en una sociedad donde esto es tan raro…

8.        ¿Cómo ves a los jóvenes de esta generación respecto a la Iglesia?

Bueno, lo han dicho ellos en el documento que han entregado al Papa en el mes de marzo para preparar el Sínodo. Creo que lo mejor es leerlos

9.        ¿El mejor momento de tu vida?

No hay uno especial. Hay dos periodos de trabajo cotidiano continuado como salesiano en dos casas, durante 6 años en Soto y durante 5 en Aranjuez, que están llenos de buenos momentos y felicidad.

10.      ¿Qué crees que les diría Don Bosco a la Familia Salesiana actual?

Que lleven a Dios en el corazón para trabajar mucho, pero siempre desde él.

 

Entrevista: Alberto López Escuer