Ángel Asurmendi, hermano y amigo

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La verdad es que no me sorprendió su nombramiento como Inspector de la Inspectoría de María Auxiliadora. Su nombre me rondaba por la cabeza para ese servicio a la Congregación. Me enteré el miércoles santo en Somalo a punto de iniciar la Pascua, desde ese momento fue motivo de mis oraciones. Un hombre bueno había sido elegido para un gran servicio.
Ángel mi hermano y amigo desde mis inicios en Huesca, ha sido y sigue siendo un referente vocacional para mí. Él me inoculó ese amor por el teatro que tengo ahora, aún recuerdo de verlo actuar con Josan Montul el actual director de los Salesianos de Huesca, formaban una pareja increíble sobre los escenarios cuando coincidían.
Ángel un gran salesiano, sencillo, hombre de patio, que sabe en primera persona lo que son la periferias eclesiales y lo que supone una Iglesia en salida. Cercano siempre, con su sonrisa que te acogía, un gran cocinero – pruebas hay de ello- sufridor con su Osasuna, orgulloso de sus orígenes navarros, Mendavia siempre por bandera.
Las Pascuas que viví con él en Jasa un pueblo del Pirineo aragonés, me cimentaron mi opción cristiana y salesiana.
Siempre dispuesto a escuchar a quien se le acerca , trabajador incansable, ahora asume un servicio en el cual no caminará solo, sus hermanos más cercanos le ayudaremos como él lo ha hecho en muchas ocasiones cuando hacía falta.
El Nuevo Inspector de la Inspectoria de María Auxiliadora es un hombre sin doblez, un hermano y un amigo.
Adelante, siempre adelante, Ángel.

Alberto López Escuer