Catequesis sobre Pentecostes

PentecostesEsta catequesis sobre Pentecostés va dirigida a Jóvenes aunque podría utilizarse también para adultos.  Tal vez para una sesión sea demasiado  material se puede dividir en dos, el catequista puede decidir según vea como transcurre la sesión.
Los objetivos de esta catequesis son:

• Que se viva Pentecostés con profundidad
• Que los jóvenes sean conscientes que el Espíritu Santo es parte de la Trinidad y no otra cosa difícil de explicar.
• Que la confirmación que hicieron en su día no es un punto y final en su ser cristiano sino que es la continuidad de un compromiso adquirido.
• Que sean conscientes de la misión del Espíritu Santo dentro de la iglesia.

 

CATEQUESIS DE PENTECOSTES
Ambientación:

                           ORACION  -la lee un miembro del grupo en voz alta-

 

La  Santísima Trinidad
Dios Padre,
tus manos dan la vida
a todo lo creado,
desde el principio de los tiempos,
pasando por nuestros días,
hasta la eternidad
Dios Hijo,
tus manos ayudan
al hermano débil,
tocan igual al amigo
que al enemigo,
santifican nuestra vida
y nuestro paso a la eternidad

Dios Espíritu Santo,
tu fuerza es la plenitud
de los tiempos,
tus manos crean la paz,
tus manos ofrecen amor,
de tus manos se desprende
la eternidad.

                                               Paúl Reding

 

Tras un silencio se puede comenzar el dialogo de grupo recordando el día de su confirmación los compromisos que delante del obispo adquirieron-tomar el evangelio como norma de vida, hacer de las bienaventuranzas tu norma de comportamiento, ser apóstol…y la opción que hicieron ese día-.Hablar de las dificultades encontradas en este camino pero también de los buenos momentos.Y que no estamos solos en este camino que el Espíritu Santo nos da fuerza aunque a veces no comprendamos muy bien como.

 A continuación se lee Hch 2 1-11

 : 1 Cuando llegó el día de Pentecostés,   estaban todos unánimes juntos. 
2:2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 
2:3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 
2:4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. 
2:5 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 
2:6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 
2:7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 
2:8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 
2:9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 
2:10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 
2:11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. 
2:12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 

 Pentecostés es un día que se celebra la universalidad de la Pascua,  el resucitado encomienda al Espíritu Santo, su enviado, su misionero en la historia, mediante la iglesia.
Dialogamos sobre la misión de la iglesia y que aportamos nosotros en ella.
Trabajo individual:

Escribir en unas cuantas líneas los compromisos que han ido creciendo en ti desde el miércoles de ceniza hasta hoy Pentecostés-.  Procurar que sean realistas y que nos proyecten a la vida cotidiana- Tal vez en ellos tengamos nuestra misión y no se trata de grandes cosas,  la vida cotidiana esta llena de pequeños detalles que necesitan nuestro compromiso.
Posteriormente si el catequista lo considera oportuno se pueden leer en alto estos compromisos o lo que haya dado de fruto este trabajo individual.

Para finalizar se podría leer 1Cor 12,3-7
Tras una breve explicación incidiendo que El Espíritu Santo suscita diferentes misiones en la iglesia pero que a todos nos une El Señor.

12:3 Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.
12:4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 
12:5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 
12:6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 
12:7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

 
Para preparar esta catequesis he consultado los siguientes libros:

• GARRIDO, J.  Seguir a Jesús en la vida ordinaria-con las lecturas del Domingo Ed. Verbo Divino Estella-Navarra- 1994
• GUERRA,A. Experiencia del Espíritu y signos de su presencia Frontera Hezian nº40 Vitoria 2003
• Varios  Oración Joven  Ed. CCS Madrid 1989

INTERNET:

• La Santa Biblia.net

 

 

Alberto López Escuer