11 de octubre de 2012: Lc 11, 5-13

Alberto: La constancia en la oración da sus frutos

Maite: Jesús tu eres mi padre y amigo que me acompañas,  me comprendes. Que la oración del padre nuestro la tenga presente para que yo que yo también sepa seguir tu ejemplo y ser una buena amiga.

Marian: Padre déjame descansar en ti.

Perse: Cuanta fe y cuanta constancia necesitamos a la hora de rezar, ojalá que nuestra oración esté marcada por la constancia y la perseverancia, se trata de un diálogo con Dios padre y amigo y que nos espera siempre  con los brazos abiertos.