75 años amando (a mi madre Mercedes )

El pasado 24 de septiembre, mi madre cumplió 75 años. Ahora la miro a los ojos y sólo puedo pensar en que ha pasado toda su vida amando. Ella me dijo, que cuando le diagnosticaron el cáncer de mama su vida cambió. Y os puedo decir que así fue. De un modo sereno, y tranquilo decidió vivir por y para Dios.
75 años de vida, de los cuales los más difíciles los ha vivido entregada a la voluntad de Dios.

Sólo os puedo decir que toda mi familia hemos tenido un ángel en casa, un alma entregada a Dios para hacer su voluntad en este mundo. Algunos conocéis a mi madre y sabéis que es verdad.
Ha sido esposa entregada, madre amorosa, confidente tierna y comprensiva, profesora de la importancia de la vida, amiga de todo el mundo, consejera infatigable, cocinera extraordinaria, cantante angelical, y sobretodo siempre, SIEMPRE ALEGRE.

Muchos sabéis lo que es tener una enfermedad. La opción de muchos es sentirnos enfermos, pero lo mejor es la opción aquellos que, como mi madre, deciden “DARLE LA VUELTA” a la fatalidad y convertirla en oportunidad.

Yo  he aprendido cada día de mi madre, que la vida, hay que vivirla segundo a segundo, para ser capaces de discernir LA VERDAD en cada instante.

Somos víctimas de nuestra realidad, de nuestra situación, pero somos libres para decidir cómo vivirla.
Mi madre me ha enseñado que el amor lo puede todo. Que todos nos merecemos tener a alguien que nos escuche y que después nos explique por qué estamos equivocados. Eso es amor.
El tener cerca a alguien que lo único que persigue es que seamos libres delo terreno para ser más felices, y más eternos. Y es que el amor es un fruto que sembrado y regado produce un fruto infinito.

GRACIAS MAMA por ser  UN REGALO MARAVILLOSO  para todo aquel que te ha conocido.

TE QUIERO

ANA