Salesianos”: a los 159 años de la fundación creada por San Juan Bosco

ba89be74a7a94fe810d1372b56280524_L

(ANS ) – En 1854, hablando con el grupo de jóvenes con quienes Don Bosco fundará una congregación religiosa, les dijo: “La Virgen quiere que fundemos una Sociedad. He decidido que nos llamaremos Salesianos. Pongámonos bajo la protección de San Francisco de Sales.” Después de algunos años, precisamente en 1859 Don Bosco funda la Congregación Salesiana, y hoy cumplimos 159 años.

La Congregación Salesiana nació el 18 de diciembre de 1859 en Turín, con 17 miembros además del fundador, Juan Bosco, con el nombre de Pía Sociedad de San Francisco de Sales.

Desde aquel año de 1859 la Congregación Salesiana no ha dejado de crecer y extenderse por los cinco continentes con un claro carisma educativo hacia los menores y jóvenes más desfavorecidos y un espíritu misionero evangelizador sin límites geográficos.

Don Bosco había tenido varios intentos de fundar una Sociedad para asegurarse la continuidad su obra del Oratorio, que crecía día a día. Sin embargo, aunque ningún intento había llegado a concretarse jamás desistió de su idea y en 1859, un domingo, 18 de diciembre, alrededor de las 9 de la mañana logra por fin fundar la que sería la Congregación Salesiana bajo el nombre de Pía Sociedad de San Francisco de Sales.

El sueño de los 9 años marcó la vida del pequeño Juan Bosco. En el seminario de Turín Don Bosco empezó a reunir a un grupo de muchachos abandonados de la ciudad al que llamó oratorio festivo. El primer muchacho se llamó Bartolomé Garelli.

Don Bosco, que trabajaba y escribía mucho, pero también dormía muy poco, también dio clases en una escuela nocturna para jóvenes trabajadores y, como el oratorio estaba lleno, abrió otros dos centros en otros tantos barrios de Turín. Por la misma época empezó a dar alojamiento a los niños abandonados. Poco después había ya 40 chicos, la mayoría aprendices, que vivían con Don Bosco y su madre en Valdocco.

El fundador de los Salesianos no tardó en darse cuenta de que todo el bien que hacía por sus chicos se perdía con las malas influencias del exterior, así que decidió construir sus propios talleres de aprendizaje.

Desde su fundación, la Congregación Salesiana creció rápidamente: en 1863 había 39 salesianos y a la muerte de Don Bosco era 768 SDB.

En la actualidad, la Congregación Salesiana tiene presencia en 136 países de los cinco continentes. Actualmente es el segundo instituto masculino más numeroso. La cifra más alta se alcanzó en 1967 con 22.810 salesianos.

En la actualidad los 14.659 Salesianos Coadjutores y Salesianos Sacerdotes trabajan en los cinco continentes, en 136 naciones, en casi 1.900 obras, con un grupo más de 420 novicios y 134 obispos.

A los 159 años de la fundación creada por San Juan Bosco, los salesianos son tan actuales que hace dos siglos, con un solo objetivo: salvar a los jóvenes, los más pobres y desfavorecidos.

Adviento en Mornese

 

madre_mazzarello

Reproducimos la charla que la salesiana Teresa Peris dio el pasado 14 de diciembre en el Centro Local de Pamplona 

1873 La primera misa del gallo en el colegio

La víspera de Navidad -en una carta escrita por Don Rúa, firmada por Don Bosco y acompañada de la aprobación de monseñor Sciandra- Don Pestarino recibe el permiso de celebrar las tres misas de Nochebuena. ¡Imposible explicar la alegría de la comunidad! Casi todas, desde niñas, han asistido a la alegre celebración anual, en la propia parroquia; y ya pensaban, con pena, que se verían privadas de ello este año, como el pasado…  (Cronhª 2, pp 46-47)

 

1874                (Al comenzar el año eran: 13 profesas, 8 novicias, 8 postulantes y 17 educandas)

Novena y fiesta de la Inmaculada

La Madre recuerda a las Hermanas que puesto que la Virgen es la verdadera Superiora de la casa hay que prepararse a festejarla en su primer privilegio de un modo digno de tan excelsa grandeza. Su amor a la Inmaculada sabe elevar a las Hermanas y a las niñas, completando la obra del Director, que enciende en santos propósitos los corazones de todas.

La fiesta externa será trasladada para esperar a Don Cagliero, que llegará para las próximas vesticiones. Con su llegada -10 de diciembre- comienza el triduo predicado. Dirigiéndose más particularmente a las Hermanas, el Director General desarrolla estos tres puntos: hacer, sufrir, callar. […]

El Director General realiza la función de la Vestición religiosa de siete novicias: entre estas está Catalina Daghero. (Será la 1ª Sucesora de Madre Mazzarello). […]

El Director General se va; sus preciosos consejos: hacer, sufrir, callar, escritos en murales, colgados acá y allá en los dormitorios, son un continuo recuerdo de los propósitos hechos durante estos días.

Novena y fiesta de Navidad

También la novena de Navidad se distingue por un aumento de fervor: Hermanas y niñas preparan con florecillas espirituales la cuna que deberá recibir al Niño Jesús en la santa noche, y la espera de todas está animada de santo afecto. […] En la breve plática de la noche de cada día de la novena, el Director dice: «Si la Virgen es la superiora de la casa, Jesús es el director. Dejémonos pues dirigir por él: dejemos que nos forme en la sencillez de los pastores y en la inocencia de los niños. ¿No es de ellos el reino de los cielos? Y como para ello necesita ser dueño absoluto de nuestro corazón, amemos a Jesús.»                                        (Cronhª 2, pp 96-98)

 

1875    Fiesta de la Inmaculada.

La fiesta de la Inmaculada se solemniza también este año con profesiones y vesticiones: pero será trasladada. El Director comienza el 9 de diciembre los Ejercicios Espirituales que servirán de preparación inmediata a las nuevas religiosas. El fuego de su palabra es tan comunicativo que las Hermanas, las postulantes, y hasta las educandas, esperan la función de clausura con santa impaciencia. […]

Don Rúa, en nombre de Don Bosco, asistido por el Director, preside la función para quince vesticiones, entre las cuales se halla una de las primeras educandas del colegio, Juana Borgna, y las seis profesiones trienales entre las que se cuenta Sor Rosalía Pestarino.

Después de hablar de la Inmaculada, Don Rúa termina recomendando a las Hermanas que sean las vírgenes prudentes que salen a cada hora al encuentro del celestial esposo mediante el cumplimiento exacto y amoroso de todos sus deberes, el desprendimiento del mundo, y el pensamiento de la muerte, como día de entrada en la celeste eternidad. (Cronhª 2, pp 131-132).

 

1876    Fiestas de la Inmaculada y de Navidad

En Mornese, con el mes de diciembre, se llena la atmósfera de fiesta y de alegría espiritual.

Hermosísima la novena y fiesta de la Inmaculada, y no menos la de Navidad. Si para todas es un reavivar el amor divino, para las once candidatas a la vestición es como una tanda de Ejercicios Espirituales. La función tiene lugar la víspera de la gran festividad: la realiza el Director, asistido por Don José Campi.

A media noche se celebran las tres misas, con las primeras comuniones de algunas educandas. Al día siguiente tiene lugar el desfile de niñas, postulantes y Hermanas a besar el pie del Niño Jesús, como es costumbre, y a hacerle la promesa de corregirse del defecto que más le desagrada.

El Director dice que si cada año desaparece un enemigo, la victoria está asegurada.

(Cronhª 2, p 203)

1877. Fiesta de la Inmaculada. Vesticiones y profesiones

Con la querida novena de la Inmaculada, diciembre regala la fiesta de las Vesticiones y Profesiones. El recogimiento de la comunidad es grande. En el triduo final, el Director Don Lemoyne desarrolla estos temas: Vayamos a María – Amemos a María – Imitemos a María. Y prepara los corazones para la gran fiesta.

El día 8 por la mañana, después de la misa y de la comunión general, el mismo Director, como delegado de Don Bosco, da el santo hábito y recibe los votos religiosos.

Las nuevas novicias son catorce, […] Las nuevas profesas son seis. A ellas se añade Sor Catalina Daghero, que emite ella sola los votos perpetuos. [,,,]

Por la noche, después de Vísperas, hace la plática el Director Don Lemoyne. Habla con tal ardor de María Inmaculada, que toda la comunidad y todo el auditorio queda contagiado de sus mismos sentimientos. Por todas partes se comenta: «¡Cuánto ama a la Virgen!».

No faltan lágrimas de emocionada ternura al recordar a las Hermanas misioneras, que pasan en alta mar esta querida fiesta mariana.                                                          (Cronhª 2, p 250).

Fiestas de Navidad. Súplicas ardientes (por la alumna Emma Ferrero)            (Cronhª 2, p 253)

 

1878                (A primeros de noviembre, se acababa de abrir Nizza)

La fiesta de la Inmaculada se ve coronada por quince vesticiones, nueve primeras profesiones y tres profesiones perpetuas. Entre las nuevas novicias destaca Sor Magdalena Morano, a quien la Virgen ha cuidado para sí en medio del mundo con un amor de predilección, y a quien Sor Elisa Roncallo puso en seguida en manos de la Madre. […] Cuatro nuevas novicias han sido elegidas para formar parte del segundo grupo que se prepara para ir a América.

Don Cagliero las ha preparado, con palabras llenas de ardor, al desprendimiento de todo por el ideal sublime de la conquista de las almas, lejos de la patria y entre los pueblos salvajes. Grande es también la conmoción que producen sus palabras en los asistentes a la ceremonia.

(Cronhª 2, p 308).

 

“Nos acercamos a la hermosa fiesta de María Inmaculada…Debemoss hacer con fervor nuestras prácticas de piedad, especialmente la Santa Comunión… practicando mejor nuestros Santos Votos de pobreza. Castidad y obediencia. Si lo hacemos así, la Virgen estará contenta de nosotras y nos obtendrá del Señor todas las gracias que necesitamos para hacernos santas… Ánimo, pues, trabajad con entusiasmo por Jesús y estad seguras de que todo cuanto hagáis y sufráis será recompensado en el Cielo”

(Carta 16, a las hermanas de Borgo San Martino, 1ª Fundación)

 

 

Novena y fiesta de Navidad

La celebración de la novena reúne también en Mornese a las neo-misioneras para celebrar una fervorosa Navidad. Todas quieren estar santamente alegres, y se celebran con solemnidad las tres misas de medianoche, pero se siente el vacío de las Hermanas ausentes y de las que van a partir, por lo que el alma se siente dividida entre unas y otras, mientras el corazón de la Madre, en modo alguno ajeno al entusiasmo del sacrificio, repite a sus hijas: «No os entristezcáis demasiado en las penas ni os regocijéis demasiado en las alegrías».

También de Nizza escriben que allí se hace todo como en Mornese. (Cronhª 2, p 310-311)

1879   YA EN NIZZA  Una novena como un jubileo       

C 32 A una señora/ C 33 Bordighera

El 29 comienza la novena de preparación a la fiesta de la Inmaculada. Este año se celebra el primer jubileo de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen, y es la primera novena que hace la comunidad de Nizza ante la imagen de la Inmaculada de Lourdes. Por primera vez se prepara la recepción de Hijas de María, entre las educandas mejores, y será la primera solemnidad mariana celebrada por Don Lemoyne en la nueva casa-madre y en la iglesia del ex-convento Madonna delle Grazie.                                (Cronhª 3, p 104).

Fiesta jubilar de la Inmaculada.

El día 8 se canta la «Misa de San Luis»; se cantan también las Vísperas y el Tantum ergo. Las primeras adscritas a la Pía Unión de las Hijas de María son veintidós y las novicias quince. Las nuevas profesas son ocho y cuatro las que hacen la profesión perpetua. […]

El Director General da los recuerdos; y la velada de la tarde quiere ser una digna conclusión de la fiesta de la Inmaculada, cuyo fervor perdura también los días siguientes gracias a la presencia y a las palabras de Don Cagliero.                                            (Cronhª 3, p 106)

Noticias y florecillas para Navidad

Para la próxima novena de Navidad, Don Bosco, por medio de Don Cagliero, manda a Nizza una copia de las florecillas dictadas por él para los sacerdotes y los alumnos de sus casas; y el buen Director General, en nombre propio, añade a las mismas un extracto de la última carta de Don Costamagna a Don Bosco: «Anteayer, nuestras Hermanas se dirigieron animosas a la nueva casa de La Boca. No han encontrado por ahora ninguna oposición, porque, por Providencia divina, las cuatro o cinco sociedades masónicas allá existentes están en discordia entre ellas, […] no tienen fuerza, por ahora, para atacarnos. ¡Deo gratias!»

¡Deo gratias, realmente! -dice con transporte de alegría la Madre, y besa aquellos escritos de verdaderos santos y apóstoles, leyendo lentamente:

NOVENA DE NAVIDAD

(Florecillas) para los Religiosos y alumnos de las Casas Salesianas dictadas por Don Bosco: 13 de diciembre de 1879

La fiesta de Navidad debe suscitar en nosotros los siguientes efectos y resoluciones:

1. Amor al Niño Jesús, mediante la observancia de su santa ley.

2. Soportar los defectos ajenos por amor al Niño Jesús.

3. Confianza en la infinita misericordia de Dios y firme propósito de huir del pecado.

4. Reparar el escándalo con el buen ejemplo, en obsequio al Niño Jesús.

5. Por amor al Niño Jesús huir de la inmodestia hasta en las cosas más pequeñas.

6. En obsequio al Niño Jesús examinarnos si en las confesiones pasadas hubo dolor con sus cualidades.

7. Si hemos mantenido los propósitos hechos en las confesiones pasadas.

8. Revisión de las confesiones de la vida pasada, como hará Jesucristo en el tribunal divino.

9. Resolución de amar a Jesús y a María hasta la muerte.

10. Fiesta de Navidad. Comunión y frecuencia de la misma en lo porvenir.

Con el deseo de las bendiciones del cielo por parte de vuestro amigo

 

JUAN BOSCO, Pbro.                                               (Cronhª 3, pp 107-108).

La Natividad de Jesús, alegria de los corazones

La medianoche de Navidad tiene su misa cantada, la primera comunión de cuatro educandas y el homenaje de toda la comunidad presente y partícipe del banquete eucarístico. El Director celebra otras dos misas el 25 por la mañana.

La tarde está reservada para la velada de ocasión, honrada con la asistencia de las personas más beneméritas de la ciudad y por algún pariente próximo de Hermanas y alumnas.

No le basta al Niño Jesús con hacerse recordar y conmemorar en esta Navidad suya. Quiere ser también festejado con la noticia de que el día 15, anticipándose a lo previsto, ocho misioneros y cuatro Hermanas han salido de sus residencias del Uruguay y de la Argentina para la Patagonia. Son incontables los vivas de gozoso entusiasmo.                                       (Cronhª 3, p 111)

 

1880  Preparación para la Inmaculada y Navidad

La Madre ya arde en el deseo de una fervorosa novena y fiesta de la Inmaculada, y en el refectorio no pestañea durante la lectura del Bollettino Salesiano de diciembre. Lleva la carta de Sor Angela Vallese a Don Bosco y hace alusión a la santa muerte de Sor Magone y se proponen reflexiones y propósitos de fervor mariano. Es bellísimo el final de las primeras páginas: «¡Con tu Hijo, reina también tú, oh María, sobre nosotros! Prometámosle que, si es preciso, no sólo los pensamientos y afectos, la lengua y las manos consagraremos a su servicio (…), sino que daremos la sangre y la vida exclamando: “¡Muramos por María, nuestra Reina!”».

A continuación de la Inmaculada, Navidad. «Aprovechemos, pues, -continúa el artículo- la hermosa ocasión para mostrar el ardor de nuestro afecto por el Hijo y por la Madre (…). Y cuando tengamos a Jesús en nuestro corazón, recibido como de manos de María, prometámosle fidelidad con las palabras de un gran santo: “Ni el hambre, ni la sed, ni la pobreza, ni la riqueza, ni la tribulación, ni la angustia, ni la persecución, ni la espada, ni la altura, ni la profundidad, ni la vida, ni la muerte, ni cosa alguna creada podrá separarme de tu amor, ¡oh adorabilísimo Jesús!”».

En los libres comentarios a la carta de Sor Vallese el ardor de la Madre se expresa aún más espontáneo: «Queridas Hermanas, progresemos en el sacrificio y en la santidad; ¡hay tanto bien que hacer! Dichosas las que lo pueden hacer y han sido elegidas para sacrificarse más, para dar más almas al Señor. En Mornese nos robábamos los sacrificios unas a otras; ¡continuemos así, cada vez más, siempre más!».                                                                   (Cronhª 3, p 321).

 

Navidad y primera comunión de la neófita María

La Navidad de este año, además de las habituales alegrías de la inocencia, de los afectos generosos y delicados hacia el Niño Jesús, trae la primera comunión de María, la neófita africana que, en medio de las educandas, sus compañeras, resplandece de alegría nueva y nunca imaginada.

También Sor Torta y las Hermanas de Melazzo están presentes en la hermosa función. ¿Cómo podían dejar de aceptar la invitación que les ha hecho la Madre con la carta del 30 de noviembre? Después de la alegría de este inesperado encuentro vuelven más solícitas a su pequeño campo de trabajo, donde tienen ocasión de profundizar en la práctica de la recomendación de la Madre: «Continuad en el buen entendimiento entre vosotras; haced todo el bien posible a los niños y a vuestras ochenta niñas del taller; rezad bien y estad atentas a trabajar sólo por el Señor».                                                                                                         (Cronhª 3, p 243)

 

C 53 Director Boletín Salesiano/C 54 A la sra. Emilia Viarengo/ C 55 A las hermanas. de Carmen de Patagones /C 56 A las hnas de Montevideo-Villa Colón

“Agradezco de corazón vuestras felicitaciones… pediré al Niño Jesús que os las devuelva con sus más selectas bendiciones:; que os dé la verdadera humildad, la caridad, la obediencia y el verdadero amor a Jesús. Rezo y rezaré siempre para que os dé y os conserve estas virtudes, para que también os dé espíritu de mortificación, de sacrificio de la propia voluntad, para que os conserve en fervor y os dé también a todas una salud robusta”. (C 55)

 

ADVIENTO EN PAMPLONA

 

Nos encontramos justo en el ecuador del Adviento. Dentro de dos días empezaremos la etapa más intensa, los nueve días que nos separan de celebrar la VENIDA DEL SEÑOR.

 

En nuestras Constituciones y Reglamentos (SDB y FMA) y en vuestro Reglamento de Vida Apostólica, se nos indica cómo debemos vivir el Adviento.

 

En nuestro caso dice así:

La Iglesia, peregrina en el tiempo, celebra, a lo largo de todo el año, la continua presencia de Cristo en la historia… Incorporadas a este misterio de gracia, la espera, la esperanza (C 43)

El tiempo de Adviento, los meses marianos, la conmemoración del 24 de cada mes, y el sábado de cada semana serán, para nosotras y para las jóvenes, ocasiones para crecer en el amor filial a la Virgen”. (R 30)

 

INDICACIONES DEL PAPA FRANCISCO

 

El 3 de diciembre de 2018:

En su homilía de la mañana en Santa Marta, el Papa dijo que el Adviento es un tiempo, tridimensional, por así decir, un tiempo para purificar el espíritu y hacer crecer la fe con esa purificación.

 

  • Purificar la fe, que implica también purificar la memoria, es decir, repasar hasta qué punto, entre nuestros “afanes navideños”, tenemos presente o, mejor, vivimos, el Misterio al que nos preparamos… Lo cual significa valorar hasta qué punto lo tenemos en la mente, en los labios y en el corazón…
  • Purificar la espera, la esperanza… Porque aquel Señor que vino, volverá y nos preguntará: ¿cómo ha ido tu vida? Será un encuentro personal. Es verdad que nos encontramos con el Señor, sobre todo en cada Eucaristía (como la que vamos a celebrar ahora), pero purificar la esperanza quiere decir pensar en la Venida final, la nuestra, en la que “lo veremos tal cual es”, como dice San Juan (1ª Jn 3,2). ¿Qué le diré?
  • Purificar la vigilancia, es una dimensión de la vida cotidiana… Vigilancia y oración son dos palabras para el Adviento, porque el Señor vino, y vendrá al final de la vida de cada uno; pero también viene cada día, cada momento, y es bueno prepararse: ¿yo escucho, sé lo que pasa en mi corazón?

Porque podemos estar pendientes de las novedades y no de la Novedad. Purificar la vigilancia es transformar las novedades en sorpresa… Nuestro Dios es el Dios de las sorpresas… nos sorprende siempre.

Al final del día: ¿qué ha pasado hoy en mi corazón? ¿Ha venido el Señor? ¿Me ha dado alguna inspiración? ¿Me pide algún cambio?

En el fondo se trata de cuidar nuestra casa interior.

 

El 8 de diciembre de 2018:

En el Ángelus del día de la Inmaculada, hizo la contraposición entre Adán: “Me he escondido”, (porque tuve miedo), y María que dice: “Heme aquí”, “Aquí estoy”.

 

“‘Aquí estoy es la palabra clave de la vida. Marca el pasaje de una vida horizontal, centrada en uno mismo y en sus propias necesidades, a una vida vertical, dirigida a Dios”.

 

“‘Aquí estoy’ es estar disponibles para el Señor, es la cura del egoísmo, el antídoto ante una vida insatisfactoria en la cual siempre falta algo. ‘Aquí estoy’ es el remedio contra el envejecimiento del pecado, es la terapia para permanecer joven por dentro. ‘Aquí estoy’ es creer que Dios cuenta más que mi ‘yo’. Es decidir someterse al Señor, dóciles a sus sorpresas”.

Por ello, “decirle ‘aquí estoy’ es la alegría más grande que podemos ofrecerle. ¿Por qué no comenzar así la jornada? Sería bello decirle cada mañana: ‘Aquí estoy, Señor, para que hoy se cumpla en mí tú voluntad’”.

 

NUESTRO ADVIENTO

 

Como miembros de la Familia Salesiana podemos, y debemos,  tener en cuenta las indicaciones de Francisco, que nos sorprende cada día con sus intuiciones y sus gestos proféticos… Cada uno de nosotros sabemos la manera concreta de decir: “Aquí estoy” pero disculpadme si me atrevo a señalar tres líneas sencillas y fundamentales a la vez, para la segunda etapa del Adviento que comenzaremos pasado mañana:

 

  • INTERIORIZAR MÁS LA PALABRA DE DIOS

 

“El Señor… arrancará el velo que cubría la faz de todos los pueblos…

Secará las lágrimas de todos los rostros…y borrará de la tierra el oprobio de su pueblo…” (Is 25, 7 y 8)

Pensemos por un momento en la imagen: Dios que, con todo su amor y su cariño, toma nuestro rostro en sus manos, seca sus lágrimas y nos consuela…

Vale la pena ahondar, en este misterio de AMOR y dejar que nos “cale”, cada vez con más profundidad, hasta hacernos amor-de-Dios-para-cada-hermano-y-hermana

 

  • AFIANZAR NUESTRA IDENTIDAD, COMO MIEMBROS DE LA FAMILIA SALESIANA

 

Adentrándonos en los rasgos característicos de nuestra vocación… Repasando cómo llevamos adelante nuestro compromiso en el Grupo o en la Comunidad, nuestro testimonio de vida eclesial y salesiana, en la tarea concreta de evangelización que se nos ha encomendado… nuestro talante de alegría en la “salida hacia las periferias”, que tanto se nos pide actualmente, nuestro ser acompañantes y dejarnos acompañar…

 

  • VIVIR EL ADVIENTO CON MARÍA

 

Son tantos los frentes que reclaman nuestra atención, que no logramos atender a Dios…Si miramos la figura central del Adviento, María, nos daremos cuenta de que Ella está TAN LLENA DE DIOS, (“llena de Gracia”), que no le cabe el pecado… Ella nos muestra el camino que hemos de recorrer: el “vaciamiento de nosotros” para “llenarnos de Dios”…

Pero no equivoquemos la cuestión: si queremos transformarnos de verdad, es preciso pensar en lo que no podemos perder, en lo que hace falta conservar por encima de todo, aquello que toca mi identidad y deja paso libre a Dios, lo que me hace ser ÉL… Que Ella nos ayude a ser humildes de corazón y disponibles para Dios-los hermanos…

 

¡Feliz Adviento! Santa Navidad!

Pamplona, 14 de diciembre de 2018

 

PREVIO AL ADVIENTO EN MORNESE

 

Para aproximarnos a la preparación de la Navidad en Mornese, hay que remontarse a la etapa en que María y sus amigas, empezaban su taller con las primeras muchachas… Supongo que conocéis bastante a María Mazzarello, pero no estará de más dar unas pinceladas, para recordar los rasgos más significativos de su vida.

 

La mayor de siete hijos,  nace el 9 de mayo de 1837, y es bautizada el mismo día…

A finales de 1843 los padres obtienen en arriendo las viñas de los Marqueses Doria, en La Valponasca, con la casita incluida… Tres cuartos de hora de camino hasta Mornese… Allí, su padre le enseñó a leer (en Mornese no había escuela para niñas) y ella disfrutaba aprendiendo historias del Antiguo Testamento y otros libros de piedad que le facilitaba su padre.

Desde allí María irá al Catecismo diariamente, mientras se preparaba a la 1ª comunión… adelantada a los once años, cuando lo común eran los 12. Y al año siguiente la Confirmación. Don Pestarino, su confesor (Vicario de la Parroquia entonces), le dio permiso para comulgar cada día… Y dice la Cronohistoria:

“Esto hacía que la mente de María tuviera siempre presente a Jesús, a quien había recibido por la mañana y a quien recibiría al día siguiente; y que su corazón, continuamente alerta sobre sí mismo, no se cuidara de otra cosa que de entretenerse con Dios, con el único deseo de agradarle cada día más” (I p. 39)

 

María sentía repugnancia a las medias tintas y a la obediencia a medias. Le gustaba ser la primera en todo… Le encantaba ganar a los chicos (que sí iban a la escuela) en la Catequesis, contestando las preguntas más rápida y con más exactitud que ellos.

Hasta los 13 años, estuvo colaborando con su madre en las tareas de la casa, aprendiendo a coser y a tejer, y cuidando de sus hermanos con los que jugaba y a los que era capaz de entretener contándoles mil historietas.

 

En 1850, 13 años, hubo cambios importantes, y María empezó a trabajar en el campo con su padre…  Seguramente recordaréis que tenía mucha fuerza y era rápida en su trabajo, de modo que su padre le tuvo que avisar para que se frenara un poco. Los trabajadores se sentían mal ante la rapidez y el buen hacer de María.

 

1852 María tiene 15 años: Confesión General. Superación de su amor propio. Trabajo en la humildad. Voto de Castidad.

 

1852-53. Un trabajador dice de ella: “Yo iba muy pronto al trabajo, pero siempre me encontraba a aquel duende entre las vides. ¡Cuántas veces la sorprendí rezando el Rosario con su hermana Felicina! De cuando en cuando, la azada se detiene un instante. Los hombres piensan que descansa, pero ella junta las manos, mira hacia la Iglesia  y sus labios musitan una oración, un acto de amor, una súplica por los agonizantes… o un ofrecimiento del trabajo por la conversión de los pecadores, por la paz de la Iglesia…

Y al atardecer, lo conocemos todos… la ventana de la Valponasca es su punto de comunión con los feligreses que en la Parroquia rezan la “Corona Angélica” y escuchan una lectura espiritual.

Cuando su madre se da cuenta de estas escapadas, se pone de acuerdo con su padre, y se reúnen allí para hacer oración en común, toda la familia. Cuando los demás van a descansar, todavía ella se queda rezando o leyendo, hasta que la voz de su madre le decía: “Vete a la cama que es tarde”, o bien: ¡Vete a la cama que me gastas todo el aceite!

 

Las bajadas a Misa al alba con su hermana Felicina… y una amiga que vivía 10 minutos más abajo: Rosa Mazzarello…

Creía que no podía pensar en hacerse religiosa, por falta de dote, exigencia de aquellos tiempos. Dice a sus hermanos: “Cuando seáis mayores tendríais que haceros frailes, como esos Franciscanos” (pasaban a veces, pidiendo limosna). “ Y tú, ¿por qué no te haces monja?” “¡Ah… porque yo no puedo, pero si fuera un hombre!…”

 

1854-1857: Angelina Maccagno. Tenía 5 años más que María, de familia acomodada… Con una prima suya, María Arecco, propusieron a don Pestarino, una asociación de jóvenes, para las que no pudieran hacerse religiosas, y, sin tomar otro estado, querían santificarse en el mundo… Una asociación que llevara precisamente el nombre de María Inmaculada, mientras la Cristiandad se preparaba a recibir con gozo el dogma de la Inmaculada Concepción.

 

Don Pestarino le pide que redacte ella misma un Reglamento:

Fin particular: la santificación de las asociadas por medio del voto de castidad, hecho según el consejo del Director y, a lo sumo, de año en año; voto de obediencia al Director, o a una compañera de la Unión designada por él. Esmero especialísimo en adquirir la uni­formidad del espíritu, con el fin de alcanzar la uniformidad de pro­pósitos y de acción: y para conseguirlo, acudir todas al mismo con­fesor.

Fin general: cooperar a la gloria de Dios y de la religión con el buen ejemplo, la frecuencia de sacramentos, el amor apasionado a Je­sús y una «devoción tierna y especial a nuestra Madre la Virgen San­tísima. Sea divisa y fin de la Pía Unión -dice el reglamento- incul­carla y promoverla donde se pueda: muchachas, mujeres, y también jóvenes y hombres, pero prohibiéndose toda relación directa con hom­bres de cualquier edad, influyendo en ellos a través de sus mujeres».

Deber absoluto de toda Hija de María es estar dispuesta a sacri­ficarlo todo y a dejarlo todo, antes que separarse de la Pía Unión; y de ayudar con el propio dinero a las que estuvieran solas, o pudie­ran quedarse sin familia, o sin medios de subsistencia. Ninguna podía vivir sola, sino que debía ir adonde y con quien hubiera determinado el Director. Estar cada una dispuesta a hacer cuanto pudiera para que la Pía Unión se difundiera, pero sin propalarlo, para evitar indiscre­ciones que podrían dañar a la religión. Estar todas unidas de corazón y de espíritu, evitando las amistades particulares.

El día 9 de diciembre de 1855 (primer domingo después de la fiesta de la Inmaculada), las jóvenes que desde hacía 3 años procuraban poner en práctica el borrador de Reglamento, se reunieron secretamente en la capilla de la casa de don Pestarino y allí dieron principio formal a la Asociación de las Hijas de Santa María Inmaculada.

Eran sólo cinco: Angela Maccagno, María Mazzarello, María Arec­co, Rosina Mazzarello y Juana Ferrettino, elegidas por el Director espi­ritual, Don Pestarino, entre las muchas a que alude Angela Maccagno en su carta a Don Frassinetti.

Medio año más tarde, se fundaba en Valdocco la Compañía de la Inmaculada, con  Domingo Savio y sus compañeros…

 

 

 

 

1858: De la Valponasca a Mornese. Y Angela Maccagno, Maestra nacional de Mornese.

 

1859-60 El tifus, María enfermera.  De enfermera a enferma. ¡Si supiera coser!…  Visión del Colegio… Habla con Petronila… Autorización de sus padres…

 

1861-62 En el taller del sastre Valentín Campi… ¡Dos Hijas de la Inmaculada en el taller del sastre! Revuelo en Mornese… Habladurías…

 

Inicios de vida común entre las Hijas de la Inmaculada… Solicitudes para aprender a coser… Alquilan una sala donde montar su taller y enseñar a coser…Pone una estatuita de la Inmaculada y, al llegar, era la primera en hacer la señal de la cruz y rezar un Ave María… También las niñas lo hacían. Durante la mañana, decían alguna jaculatoria, cantaban cantos a María, de Navidad, o de entretenimiento…

 

1862-64. Don Pestarino se encuentra con Don Bosco…Le habló del taller de las Hijas de la Inmaculada… En otro encuentro Don Bosco envía una medalla de la Virgen a María y a Petronila, y una tarjetita que dice:

“Rezad, sí, pero haced todo el bien que podáis, especialmente a la juventud, y haced lo posible por impedir el pecado, aunque sólo sea un pecado venial”.

 

Dos huérfanas, en la escuela de María Mazzarello. Primero sólo de día, pero más tarde, también de noche. Un internado incipiente.

Comida en común para ahorrar tiempo…

 

Carnaval… Un organillo que tenía una de las compañeras en su casa

Siempre que había baile, público o privado, María se enteraba. Invitaba entonces a las niñas y a la organista y se montaba el baile en el patio…En momentos de descanso, María les contaba algún hecho ameno o edificante, o aprendían una canción… Después hacían honor a las castañas que había preparado Petronila mientras tanto… y a casa.

 

De este tiempo, en el mes de mayo, es la Asociación de las niñas y jovencitas que llamaron “Jardín de María”, cuyo fin era honrar a la Virgen y progresar en “el fervor de la religión”, hoy diríamos en su camino de fe.

Hacían paseos a “San Silvestre”, los domingos …

 

Primeras espinas en el camino emprendido… Por parte de las Hijas de la Inmaculada más mayores… Hubo división de opiniones sobre quién poner al frente de la Asociación de las Hijas de la Inmaculada: mitad por mitad, a Ángela Maccagno y a María Mazzarello…

 

Un nuevo paso hacia la vida común.

María se queda a dormir también en el taller, con Petronila y las alumnas. Deja definitivamente su familia. Quería experimentar la verdadera pobreza de quien vive sólo de su trabajo, y dedicarse enteramente y para siempre al bien de la juventud. Su padre tardó en darle el consentimiento y, al principio, sólo se iba cuando lo veía más necesario, o por el trabajo o por las fiestas de Carnaval, o en verano.

 

Otro carnaval en el taller. Vuelve el descontento.

Teresa Pampuro se une a las dos amigas.

También Rosina Mazzarello que a veces era interna y otras, externa, se quedó definitivamente con Petronila y las niñas en el taller.

María vuelve por obediencia a la Valponasca (orden de don Pestarino para “calmar los ánimos”. Y allí estuvo poco más de un mes.

 

1864-67 A primeros de octubre, D. Bosco en Mornese…

De la crónica de Don Pestarino sobre la construcción del Colegio:

… En octubre de este año (1864) pasó por Mornese el reverendo y célebre Don Bosco de Turín… y entonces le expuse mi deseo de edificar en dicho lugar. Alabó mi proyecto; y, al pedirle que me dijera si creía que aquel lugar podía servir después para otro uso mejor, me dijo que sí, y también para colegio y casa de Noviciado para sus clérigos».

No se necesitaba más para impulsar al buen Don Pestarino a co­menzar enseguida. El domingo 16 de octubre dio la gran noticia en la iglesia y animó a todos a contribuir, como pudieran, para ahorrar gastos y apresurar la construcción. Pero, como no podían descuidar sus propias obligaciones, les exhortó a hacer, los días de fiesta, después de las sagradas funciones, el acarreo de las piedras de sus tierras al camino, donde pasarían después los carros para recogerlas y llevarlas a pie de obra.

El obispo daría ciertamente permiso para esta obra de caridad, y él -Don Pestarino- se comprometía a proporcionar bebida a los que voluntariamente le ayudaran y a suministrar el pienso para los ani­males.

El 21 del mismo mes de octubre, los albañiles comenzaron los tra­bajos de excavación; el domingo siguiente, 24 -un 24 del mes de María- nadie faltó a la llamada y toda aquella buena gente se man­tuvo fiel, mientras duró la necesidad.

 

COINCIDENCIA SIGNIFICATIVA ¡Conmovedora armonía de la Divina Providencia!

El mismo año que Don Bosco trabaja infatigablemente en Turín para levantar una gran iglesia destinada a ser monumento de amor y devoción a María Auxiliadora, empiezan en Mornese los cimien­tos para otra construcción. Una construcción modesta, pero que, en el pensamiento divino, será como la base del «monumento vivo» eri­gido por el mismo apóstol de María Auxiliadora para ser «señal de perenne gratitud por los múltiples y singulares favores obtenidos de tan buena Madre».

En 1866, las alumnas llegaron a 12 o 15… El mes de mayo como sugiere D. Bosco
Lo conocéis mejor que nosotras, don Bosco sugería una práctica devota en honor de María para cada día del mes: Florecillas en honor de la Virgen, lo llamaba él… (Memorias biográficas, vol IV, y vol VIII)

Lo que hoy nosotros llamamos Adviento, en Mornese era la preparación a la fiesta de la Inmaculada y a la Navidad, celebración del Nacimiento de Jesús…

Os sugiero que penséis (pero sólo por un momento ¿eh?) en alguna ocasión en que os ha  preocupado el regalo que queríais hacer a alguna persona muy querida o de “compromiso”… Y si era difícil, mejor, porque aquello era como una cuestión personal: teníais que acertar para dar gusto a la persona…

Pues en Mornese, todos los que vivían allá, hacían una competición: “a ver quien hacía más y mejor… Quién podía ofrecer lo mejor, para la Virgen, Inmaculada… y después, para Jesús, nacido en un portal…”

 

Feliz Navidad

 

Felicitacion Consejo Provincial

Estimados hermanos, hermanas:

Desde el Consejo provincial os queremos desear lo mejor en estas fiestas. Por favor, trasladad a vuestros centros este sentimiento y este mensaje… de Paz y Concordia

Un abrazo,

Alberto, Ana Moreno, Ana López, Carmina, Idoia, Javi, Josean, Laura, Pilar, Sergio y Raquel

 

Burgos celebra en Adviento

2d895561-518c-4a76-baa6-8df8a862f384

 

La Familia Salesiana de Burgos nos reunimos la mañana del sábado 15 para celebrar el retiro que habitualmente tenemos en este tiempo previo a la Navidad contamos con la presencia de la Vicaria Inspectorial de las Salesianas Isabel Perez . Damos gracias por la esperanza renovada con la que nos fuimos a casa.

Laura Terradillos 

 

 

1f589c67-55bd-43b0-a6ee-28f26c5e55f4

 

 

Fiesta navideña en Pamplona

agustinUn año más los salesianos cooperadores, sus familias, familia salesiana y amigos nos juntamos en la sala de audiovisuales para escuchar la religiosa salesiana Teresa Perich, quien nos habló de las vivencias de Madre Mazzarello y sus compañeras en el convento en Mornese, sus primeros años en 1873 con la primera misa de gallo celebrada en el convento, el avance en las vocaciones y postulantas en 1874 y 1875, con las celebraciones de la novena a María Inmaculada, avanzando hasta Nizza en 1878 donde en la novena de la inmaculada hay quince vesticiones, nueve primeras profesiones y tres profesiones perpetuas.

También nos habló de las primeras misiones a Argentina, al barrio de la Boca, donde no tuvieron mucha oposición porque aunque había muchos masones, estaban divididos y fueron recibidas muy bien, o los viajes y misión en la Patagonia con su clima tan severo.

En 1880 se celebra una novena a la Inmaculada muy intensa y una Navidad alegre y la Madre hace este comentario: “Querida hermanas, progresemos en el sacrificio y en la santidad; ¡hay tanto bien que hacer! Dichosas las que lo pueden hacer y han sido elegidas para sacrificarse más, para dar más almas al Señor. En Mornese nos robábamos los sacrificios unas a otras:  ¡continuemos as-i, cada vez más, siempre más!”Por último nos habló del Adviento en Pamplona al día de hoy, siguiendo las indicaciones del Papa Francisco:

  • Purificar la fe
  • Purificar la espera…la esperanza
  • Purificar la vigilancia.

Terminó con la reflexión del Papa Francisco del día de la Inmaculada del ¡Aquí estoy! De María en contraposición de ¡Me he escondido! de Adán.

Después de la charla, Agustín Fernández, celebró la Eucaristía y en la homilía comparó el adviento con un embarazo, donde la futura madre se cuida, se abstiene de cosas que puedan perjudicar al bebé, para al final dar una nueva vida. Así tendríamos que cuidar nuestro adviento para recibir la Luz, al mejor Niño.

Por último la cena compartida con chorizo, salchichón, quesos diferentes, patatas fritas, ensaladilla rusa, tortillas, ajoarriero, magras con tomate, lomo con pimientos y postres. Al final la rifa, de la que casi todos los comensales salieron con un regalo bajo el brazo. Nos despedimos con los mejores deseos esperando vernos el sábado en el retiro.

Feliz Adviento y Feliz Navidad!

Angel Oteiza Eugui

salesiana01

Susurrando a Dios

8e9782eb5c3b4e51b8ee1ddd7e8f9f4a_L

(ANS) El grande y estridente mensaje de la Navidad, destinado a cambiar la faz de la tierra y llenarla de dicha, es en apariencia insignificante: un neonato acurrucado en un pesebre. También nosotros, con tantos pequeños y delicados signos, en tantos pequeños y delicados y olvidados lugares, cada día anunciamos a Dios.

«¿Qué debo hacer?» preguntaba Don Bosco al buen Don Cafasso.

«¡Ven conmigo y mira!» Le respondía el amigo y maestro.

Así Don Bosco conoció a los jóvenes en la cárcel. Esa experiencia lo consternó: «Me decía a mí mismo: Estos muchachos deberían encontrar fuera de aquí a un amigo que cuide de ellos, que les asista, les instruya, les conduzca a la iglesia en los días festivos…». Les llevaba pequeños obsequios, les daba alguna buena palabra, buscaba hacerles reflexionar; prometían ser más buenos. Pero cuando volvía todo era como antes. Una vez, Don Bosco explotó en llanto.

«¿Por qué llora ese sacerdote? Preguntó uno de los jóvenes encarcercelados.

«Porque nos quiere. Incluso mi madre lloraría si me viera aquí dentro».

Ese era el corazón de Don Bosco.

Para quien no tenía familia, para quien se sentía sólo en el mundo, para quien había perdido el afecto de algún ser querido, para quien no había conocido nunca el amor y se sentía rechazado siempre, descubrir el afecto paterno de Don Bosco, materno de mamá Margarita y fraterno de la comunidad oratoriana era revivir o vivir por primera vez. Los muchachos no iban a buscar un sacerdote; iban a buscar al padre, al hermano, al amigo. Una presencia profundamente humana, buena y generosa, de paciencia inagotable, que le permitía ponerse al servicio del último en llegar, sin importar la hora en que hubiera llegado.

Testimonió Don Felice Reviglio: «… les permitía estar continuamente a su lado, de manera que no había aún terminado su frugal comida o cena y ya los jóvenes estaban en su pequeño comedor para rodearle. No obstante la molestia que seguramente le causábamos, toleraba con bondad los arrebatos de nuestro reconocimiento. Yo entonces, tal vez más necesitado de su celo, pude varias veces, en cuclillas bajo la mesa, posar mi cabeza en sus rodillas».

Y Don Pablo Albera afirmaba: «Don Bosco educaba amando, atrayendo, conquistando y trasforman­do. Nos envolvía a todos y casi por completo una atmósfera de contento y felicidad, en la cual estaban prohibidas penas, tristezas y melancolías… Todo en él tenía para nosotros una potente atracción: su mirada pene­trante y tal vez más eficaz que una prédica; el simple movimiento de su cabeza; la sonrisa que le afloraba perene de los labios, siempre nuevo y variado, y sin embargo siempre tranquilo; la flexión de la boca, como cuando se quiere hablar sin pronunciar palabra; las mismas palabras espaciadas en un modo en lugar de otro; el porte de la persona y su andar ligero: todas estas cosas operaban en nuestros corazones juveniles a modo de un imán al que no se puede escapar; y aunque hubiera sido posible hacerlo, no lo habríamos hecho ni por todo el oro del mundo, tan felices estábamos por su singular ascendiente sobre nosotros, que en él era la cosa más natural, sin estudio ni esfuerzo alguno».

El libro de la pedagogía de Don Bosco es su vida.

Los educadores no se vuelven “vigilantes”: son padres, hermanos y amigos que enseñan a pensar, reflexionar, valorar. La clave de todo es la presencia en medio de los jóvenes. En la mente de Don Bosco la educación se transmite a través del contacto personal, casi como si fuera un intercambio de energía. Mientras le fue posible, Don Bosco dejaba todo el resto, para estar presente em el patio con sus muchachos. Para él era simplemente el modo de vivir la Eucaristía: «Hasta mi último será para mis queridos jóvenes».

En el Sínodo al que he participado, la voz de los jóvenes nos ha despertado. Con orgullo nos han pedido ser valientes para testimoniar con la vida lo que proclamamos y lo que de veras creemos. Se necesitan testigos adultos más allá de los hombres de Iglesia, porque en el mundo hay una gran falta de paternidad y maternidad. Debemos continuar dando respuestas, no sólo en las parroquias, en las escuelas, en los oratorios, en los centros juveniles, en las casas de acogida para chicos en situación de calle… La visión es más amplia: en estos espacios, que me son familiares como salesiano, se puede realizar una verdadera y auténtica, madura y sana, maternidad y paternidad. A veces un educador es un amigo, o debe ser un hermano para los muchachos, pero ser un verdadero padre o madre para los muchachos es uno de los grandes dones que se deben seguir otorgando. Es transmitir la sabiduría de la vida.

En la fiesta de Navidad, celebramos la maravillosa revelación de la naturaleza del Padre, con el que Jesús es una cosa sola. Jesús es Dios, y muestra de que su persona es como la de un niño. Nunca en la historia sucedió algo similar. Dios con el rostro de un niño. Al centro de nuestra fe no hay un razonamiento sino verdadera ternura hacia los pequeños, los sencillos, los maltratados.

Nuestros jóvenes deberían oírnos decir que los amamos, y que queremos realizar un itinerario de vida y de fe junto a ellos. Nuestros jóvenes deben sentir nuestra presencia afectiva y eficaz entre ellos. Deben oír que no queremos ni dirigir sus vidas, ni imponerles cómo deberían vivir, sino que queremos compartir con ellos lo mejor que tenemos: Jesucristo, el Señor. Deben escuchar que estamos aquí para ellos y, si nos lo permiten, para compartir su felicidad y sus esperanzas, sus gozos, sus dolores y sus lágrimas, su confusión y su búsqueda de sentido, su vocación, su presente y el futuro.

¿Comó se demuestra la existencia de Dios?

Un niño preguntó a su mamá: «Según tú, ¿Dios existe?».

«Sí».

«¿Cómo es?».

La mujer atrajo a su hijo hacia sí. Lo abrazó fuerte y dijo: «Dios es así».

«Ya entendí» dijo el niño.

Los jóvenes deben oír que les estamos susurrando a Dios. Quizá no alcanzaremos una ortodoxia y una orto praxis extraordinarias, pero escucharán, a través de nuestra pequeña mediación, que Jesús les ama y acoge siempre.

Entonces, como Don Bosco en aquellas últimas misas en la Basílica del Sagrado Corazón, entenderemos que habrá valido la pena.

Hoy es el cumpleaños del Papa Francisco, los mejores deseos de todo el mundo

PapaTortaCumpleaos_LOsservatore_Romano_171217
Este 17 de diciembre, el Papa Francisco cumple 82 años. Es el sexto cumpleaños que celebra como Papa. En este día especial, los deseos afectuosos vienen de todas partes del mundo.

Han pasado 82 años desde el 17 de diciembre de 1936, día del nacimiento de Jorge Mario Bergoglio en Buenos Aires, Argentina. Hijo de emigrantes piamonteses, cuando era niño decía que de grande le gustaría ser carnicero. Lo recuerda respondiendo a la pregunta de un niño el 31 de diciembre de 2015. También le apasiona el canto, nacido de la costumbre de escuchar cada semana en la radio, con sus hermanos y su madre, una emisión de música lírica. Su padre le enseñó, desde muy joven, la importancia del trabajo. Trabajó en varias profesiones y se graduó como técnico químico.

La vocación
Pero otro es el horizonte más importante de su vida: la fe, forjada por su abuela Rosa Margherita Vassallo, que florece en la vocación. En 1958 entró en el seminario y decide hacer el noviciado entre los Padres Jesuitas. Fue durante este período que una enfermera, la Hermana Cornelia Caraglio, salvó su vida al convencer a un médico para que le administrara la dosis correcta de antibiótico para tratar la neumonía. A esta “buena mujer, lo suficientemente valiente como para discutir con los médicos”, Francisco se reunió el pasado 3 de marzo con una delegación de enfermeras a quienes expresó su agradecimiento.

El sacerdocio
En 1969 fue ordenado sacerdote. Ese día, su abuela le entregó una carta, dirigida a todos sus nietos, que el joven Jorge Mario guarda en su breviario: “Que tengan una vida larga y feliz. Pero si algún día el dolor, la enfermedad o la pérdida de un ser querido les llenan de tristeza, recuerden que un suspiro frente al Tabernáculo, donde está el mayor y más augusto mártir, y una mirada a María, que está al pie de la cruz, puede dejar caer una gota de bálsamo sobre las heridas más profundas y dolorosas”.

Arzobispo de Buenos Aires
En 1973 fue nombrado Provincial de los Jesuitas de Argentina. En 1992 recibió la ordenación episcopal y el 28 de febrero de 1998 fue nombrado Arzobispo de Buenos Aires, primado de Argentina. En el Consistorio del 21 de febrero de 2001, Juan Pablo II lo creó Cardenal. “Esta mañana – afirmó el Papa Wojtyła en esa ocasión – Roma católica se reúne en torno a los nuevos Cardenales en un cálido abrazo, sabiendo que se está escribiendo otra página significativa de sus dos mil años de historia”. Es el preludio de otra página histórica: la que en 2013 escribe el primer Papa de América, el primer Pontífice jesuita.

La elección a la cátedra de Pedro
Después de la dimisión del Papa Benedicto XVI, fue a Roma para el cónclave. El 13 de marzo de 2013 fue elegido Sumo Pontífice. Durante su visita a una parroquia romana el 19 de febrero de 2017, un niño le preguntó por qué se convirtió en Papa. “El que es elegido – respondió – no es necesariamente el más inteligente. Pero es lo que Dios quiere para ese momento de la Iglesia”. Como Papa, eligió el nombre de Francisco. Pocos días después de la elección, reunido con los representantes de los medios de comunicación, explicó la elección del nombre que revelaba que había pensado en San Francisco de Asís, “el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y protege la creación”. Y es precisamente en estas orientaciones, a través de gestos y escritos como la Encíclica Laudato si’, donde se declina el pontificado de Francisco.

 

Fuente: Vatican. News

Ángelus: Invitación a la alegría del Adviento

Belen

(ZENIT ).- En este tercer domingo de Adviento antes del Ángelus, desde la ventana del despacho que da a la Plaza san Pedro y ante unas 25.000 personas, el papa nos invita a preguntarnos que podemos hacer nosotros para participar en la alegría del Adviento.

Palabras del Papa Francisco antes del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En este tercer domingo de Adviento la liturgia nos invita a la alegría. Con estas palabras, el profeta Sofonías se dirige a la pequeña porción del pueblo de Israel: “¡Alégrate, hija de Sión, clama de alegría, Israel, regocíjate y proclama con todo tu corazón, hija de Jerusalén!” (3:14) gritar de alegría, exultar, alegrarse.

Los habitantes de la ciudad santa están llamados a regocijarse porque el Señor ha revocado su condena (véase el versículo 15). Dios ha perdonado, no quiso castigar! En consecuencia, para la gente ya no hay una razón para la tristeza ni de desaliento, sino que todo conduce a una gratitud gozosa a Dios, que siempre quiere redimir y salvar a los que ama. Y el amor del Señor por su pueblo es incesante, comparable a la ternura del padre por los hijos, del novio por la novia, como dice Sofonías: “Se alegra y goza contigo, te renueva con su amor, exulta y se alegra contigo con gritos de alegría “(v. 17).

Como se llama hoy el domingo de la alegría, tercer domingo de adviento antes de Navidad. Este llamado del profeta es especialmente apropiado en el momento en que nos preparamos para la Navidad, porque se aplica a Jesús, Emmanuel, Dios con nosotros: su presencia es la fuente de alegría. De hecho, Sofonías proclama: “El rey de Israel el Señor esta en medio de ti”; y un poco más tarde, repite: “El Señor tu Dios está en medio de ti, valiente y salvador poderoso” (versículos 15.17).

Este mensaje encuentra su pleno significado en el momento de la Anunciación a María, narrado por el evangelista Lucas. Las palabras dirigidas por el ángel Gabriel a la Virgen, son como un eco de las del profeta: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo” (Lc 1, 28). Alégrate le dice a la Virgen en una aldea remota de Galilea, en el corazón de una joven desconocida para el mundo, Dios enciende la chispa de felicidad para todo el mundo. Y hoy, la misma proclamación está dirigida a la Iglesia, llamada a acoger el Evangelio para que se convierta en carne, en una vida concreta y dice a la Iglesia, a todos nosotros: “Alégrate, pequeña comunidad cristiana, pobre y humilde pero hermosa a mis ojos porque deseas ardientemente mi Reino, tienes hambre y sed de justicia, pacientemente teje la paz, no persigas a los poderosos de turno sino mantente fielmente cerca de los pobres.

Y entonces no tendrás miedo de nada, sino que tu corazón está en alegría”. Ante la presencia del Señor, nuestro corazón, está siempre en la alegría. La Paz es la alegría más pequeña. Hoy, también, san Pablo nos exhorta a no preocuparnos por nada, pero en todas las circunstancias a hacer presente a Dios nuestras peticiones, nuestras necesidades, nuestras preocupaciones “con oraciones y peticiones” (Fil 4,6). Con la conciencia de que en las dificultades siempre podemos recurrir al Señor y que Él nunca rechaza nuestras invocaciones, es una gran razón para la alegría.

Ninguna preocupación, ningún temor podrá quitarnos jamás la serenidad que proviene no de cosas humanas, de consuelos humanos, no, no, la serenidad que viene de Dios de saber que Dios guía amorosamente nuestra vida siempre, también en medio de los problemas y sufrimientos, esta certeza nutre la esperanza y el coraje. Pero para recibir la invitación del Señor a la alegría, necesitamos ser personas dispuestas a cuestionarnos a nosotros mismos. Pero, ¿Qué significa esto? Al igual que aquellos que, después de haber escuchado la predicación de Juan el Bautista, pregúntale: Tu predicas así pero nosotros “¿Qué debemos hacer?” “¿Qué debo hacer?”(Lc 3, 10). Esta pregunta es el primer paso en la conversión que estamos invitados a tomar en este tiempo de Adviento. Cada uno de nosotros se pregunte: ¿Qué puedo hacer?, algo pequeño. ¿Qué puedo hacer, que debo hacer? Que la Virgen María nos ayude a abrir nuestros corazones al Dios que viene, para que El inunde toda nuestra vida con alegría.

Serrat

Cantautor-español-Joan-Manuel-Serrat-actuará-en-febrero-de-2019-en-P.Rico_

Hace poco que lo vi en Televisión Española, le hacían una entrevista en uno de sus informativos, como siempre estuvo magnífico, trasmitiendo serenidad y buen criterio. Serrat es uno de esos cantantes que me ha acompañado toda mi vida, sus canciones te llegan fácilmente al corazón y te acarician el alma, son esas pequeñas cosas que te hacen llorar por los rincones  cuando nadie te ve, que te transportan al Mediterráneo, actualmente muy distinto, al que cantó nuestro primo el nano, se ha convertido en la tumba de muchos buscadores de esperanza que no llegaron a ningún sitio y que yacen en el fondo de ese mar tan bello y tan cruel.

Penélope sigue esperando su amor en un banco de una estación sin nombre, pasó su tren y al galán no lo reconoció, cuando veo a los políticos pienso que entre esos tipos y yo hay algo personal, como no puede ser de otra manera pues juegan con nuestra pan y nuestra sal.

Serrat y sus canciones son parte de mi vida, por eso cuando lo veo siento alegría por lo que representa, un hombre coherente con las ideas claras, gran compositor y poeta que nos ha regalado preciosas canciones, es uno de los cantantes que más me gusta y como reza la canción, cada loco con su tema, que para gustos no hay ni debe haber disputas. Pasan los años pero sus canciones siguen siendo una joyas que embellecen la vida de quienes las escucha.

 

Alberto López Escuer

Tercer Domingo de Adviento, el domingo de la alegría o de Gaudete

tercerdomingoadviento2015noticia

El tercer domingo de Adviento es llamado “domingo de gaudete”, o de la alegría, por la primera palabra del introito de la Misa: Gaudete, es decir, regocíjense.

En esta fecha se permite la vestimenta color rosa como signo de gozo, y la Iglesia invita a los fieles a alegrarse porque ya está cerca el Señor. En la Corona de Adviento se enciende la tercera llama, la vela rosada.

Evangelio: Mateo 11,2-11
¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?” Jesús les respondió: “Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. ¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!”

Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: “¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta; él es de quien está escrito: “Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti.” Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.”
Domingos de “gaudete” y “laudete”

Hay dos domingos en el año que se permite usar el color rosa en la vestimenta y estos son el cuarto domingo de Cuaresma (laetare) y el tercer domingo de Adviento (gaudete) porque en medio de la “espera”, se recuerda que ya está próxima la alegría de la Pascua o de la Navidad, respectivamente.

 

Fuente: aciprensa.com