Alex, un don en nuestra vida

Una vida pequeña no es una pequeña vida.

ALEX

Soy de esos que afirman que uno no se convierte en padre de la noche a la mañana. La paternidad es todo un complejo proceso de personalización y aprendizaje que se va forjando desde el momento en que se planifica traer una nueva vida a este mundo y que continúa ya de por vida. Lo cierto es que, siendo una de las experiencias emocionalmente más intensas, a la par que más hermosas, ser padre de una criatura es, como casi todo en la vida, don y tarea. Y pocas semanas después puedo confirmar que para nada es una responsabilidad sencilla de llevar adelante…

Álex nos llegó un día muy significativo: el día de San José. Es decir, el día del padre. ¡Qué mejor regalo de Dios para mí, un recién estrenado padre! Confieso que la primera vez que me lo pusieron entre los brazos me emocioné hasta el extremo. Echaron a volar en mi estómago esas mariposas que permanecían en letargo esperando a despertar para cosquillear mi alma. Se cruzaron nuestras miradas. La suya, inocente y nublada, pero llena de confianza y esperanza; quizá también de agradecimiento callado, de amor aún torpemente mostrado… La mía, empañada de lágrimas de alegría, quería ser una mirada de ternura, de protección, de promesa cumplida y alianza eterna. El silencio del paritorio en ese momento estaba cargado de amor verdadero, de ese amor gratuito que está dispuesto a darse por completo sin pedir nada a cambio. El amor esponsal había dado su fruto en un bebé que se resistió a salir cuando las previsiones médicas determinaron. El proyecto de vida familiar que públicamente habíamos firmado en la celebración de nuestro matrimonio adquiría una nueva dimensión. La familia crecía, por fin.

Los primeros días en el hospital hicieron efectivo ese pensamiento que confirma el radical cambio de rutinas de vida que implica tener un recién nacido al que atender y cuidar. Noches largas acompasadas por el llanto del bebé. Días de visitas de familiares y amigos que deseaban compartir con Belén, mi esposa, y conmigo la alegría del momento. En definitiva, todas las miradas, ocupaciones y preocupaciones focalizadas en un cuerpecito de apenas medio metro, pero con una vitalidad extraordinaria. Mi vida, de pronto, al servicio de Álex. Todo tiempo con él en la mente y en el corazón, allí donde se guarda lo importante. Mentiría si dijese que no es costoso adaptarse a esta alocada agenda doméstica que supone ser padre. Álex marca el ritmo. Nosotros nos adaptamos o así hemos de hacerlo. Ya tan pequeño y condicionando el día a día, cada hora y cada minuto. Una vida pequeña, pero no una pequeña vida, pues tiene tanto por dar, tanto por ser, tanto por vivir, tanto por amar…

Doy gracias a Dios por haber hecho fructificar el amor que sellamos el día de nuestro enlace matrimonial. Nuestra familia ha crecido y está decididamente empeñada en acompañar el crecimiento integral de este renacuajo de llanto fácil y noches verbeneras que nos ha cambiado la vida para siempre. Queremos aprender a ser esa humilde y pequeña iglesia doméstica en la que se viva en clave de fe, amor y esperanza; también de compromiso con los más necesitados. El Señor nos brinda una extraordinaria oportunidad para crecer como comunidad de amor, acogiendo sin condiciones esta nueva vida pequeña con nombre propio: Álex. La paternidad es un precioso don por el que doy gracias cada día. El Señor nos ha bendecido y colmado de felicidad con el pequeño Álex.

Sergio Martín Rodríguez

PASCUA FAMILIAR 2019

Un Pueblo que camina, PASCUA FAMILIAR SOMALO 2019.

El organizar y coordinar una actividad para los jóvenes en salesiano siempre está cargada de una gran responsabilidad para quienes la quieren llevar a cabo.

Nuestra Provincia “San Francisco Javier” de Salesianos Cooperadores, lleva años participando de la Pascua de Somalo (primero Pascua para Jóvenes y unos años después Pascua Familiar para jóvenes adultos, a partir de 18 años, y familias).

Desde hace dos años asumimos el servicio de animar y coordinar el desarrollo de esta Pascua desde nuestra Provincia, y así nació el EQUIPO ACOGE, equipo compuestos por Jóvenes, Salesianos y Salesianos Cooperadores.

Cuando hablamos de “Misión Compartida”, que es un término muy de moda ahora en el mundo salesiano, hablamos de poner a los jóvenes en el medio, de saber construir y crear para ellos espacios de encuentro y de crecimiento humano y cristiano; hablamos de hacer camino CON ellos, todos, acompañándolos, pero también hablamos de hacer Iglesia y Pueblo de Dios todos juntos (ese el proyecto de los PEPs locales, ¿no?).

Sé y creo que la Pascua Familiar es uno de esos espacios donde confluyen un montón de “simientes” para crear vida y que nazcan nuevos caminos para todos.

“Vosotros seréis mi pueblo y Yo seré vuestro DIOS”; Este año esta frase bíblica nos convocó a todos los que nos acercamos a Somalo a crear y celebrar la Pascua.

La Pascua es el tiempo litúrgico anual más importante para el cristiano, tiempo cargado de sentido y sin sentido, pero que habla directamente de lo que CREEMOS, BUSCAMOS y DE LO QUE ESTAMOS LLAMADOS A VIVIR: la fraternidad (Amor fraterno), el servicio (lavatorio de pies y sacerdocio), compartir la vida (Eucaristía), amar hasta entregar la vida (la Cruz), sabernos débiles y pequeños (el sepulcro ), atravesar el Perdón  (la Misericordia) y hacernos nuevos en Él (Resucitar a una Vida Nueva).

La Pascua habla de hacer camino juntos, como pueblo, habla de sentirse abandonado por los más queridos, habla de sabernos débiles y que solo en Él podemos encontrar el camino de vuelta, habla de que nuestras vidas están entrelazadas en Él y que eso nos sostiene a todos y hace de nosotros su Pueblo, un pueblo que camina intentando hacer Reino por donde pasamos.

Así ha sido la Pascua de Somalo, y así hemos intentado vivirla, como un Pueblo que camina hacia la tierra prometida. Compartiendo tareas, sueños, inquietudes, penas…y sosteniéndonos unos a otros.

No sé qué más deciros, solo una intuición y una creencia, DIOS nos quiere aquí haciendo camino todos juntos.

¡¡¡¡Feliz Pascua de Resurrección hermanos!!!!

2019 Pascua Somalo_v2

Lourdes Rojo – Equipo Acoge Pascua Somalo

Loiola 2019: Lo que no se conoce, no se ama

Hace un mes que los Salesianos Cooperadores de la provincia de Bilbao – San Francisco Javier, nos reunimos en Loiola para tener nuestro encuentro formativo anual. Nunca es tarde para traer a nuestra memoria estos días tan especiales. Aquí os presento la crónica del encuentro

Un año más, los salesianos cooperadores de la Provincia San Francisco Javier nos encontramos en Loiola. Encuentro de hermanos, encuentro de familia, para formarnos, orar, renovar nuestra Asociación, y, por supuesto, disfrutar entre amigos. Más de 80 personas con caras conocidas, caras nuevas de nuestros hermanos en formación, invitados, y también emotivos reencuentros después de bastante tiempo. Y todos los centros de nuestra provincia representados.

En nuestro momento de formación, “momento sanador” en palabras del Papa Francisco, Koldo Gutiérrez nos presentó el documento final del Sínodo de Jóvenes, que se celebró bajo el lema “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Un completo elenco de ideas y propuestas para interiorizar pausadamente, ya que, más que un documento, es un proceso espiritual y de discernimiento: reconocer, interpretar y elegir, con la vista puesta en la escena de Emaús y con Jesús en el centro. Con los jóvenes, la clave está en las relaciones (“pastoral juvenil relacional”), algo tan salesiano como la presencia, y en acudir a otros espacios (“por tierra, mar y aire”).

Después de recobrar fuerzas (¡cuánto y qué bien nos cuidan siempre en esta casa tan fabulosa!) y de la foto de familia, momento de grupos para analizar el cómo avanzar juntos en la pastoral juvenil, familiar y vocacional. A continuación, presentación del Plan Estratégico de Plataformas Sociales de las FMA por parte de Ana Sarabia, y de BoscoSocial por parte de Chema Blanco y Fernando Llamazares. Nuevas formas de canalizar nuestras inquietudes sociales, de trabajar en una misión compartida y, en definitiva, de construir una gran casa para una gran familia. Terminamos la tarde con una emotiva celebración penitencial, reflexionando en torno a la figura del Joven Rico.

Y para culminar una intensa jornada, la velada en torno al 50 aniversario de CSJM, con bailes del mundo, preguntas, y hasta un coro góspel. Momentos de familia, comunicación y diversión para que una vez más nuestro Encuentro deje huella y nos cargue las pilas.

El domingo comenzamos temprano porque la agenda estaba muy apretada. Desde la SER nos saludaron Rafa, Lourdes y Fernando, como forma de tomar conciencia con nuestra pertenencia a la Asociación en su más amplio sentido. Iñigo tuvo su momento para comunicar su experiencia en la Escuela de Responsables y en el Campobosco Nacional. Finalmente, Ana presentó su labor a favor de CSJM, incluyendo el Proyecto Estrella de este año.

Como correspondía renovar algunos de los consejeros de nuestro Consejo Provincial, celebramos un nuevo Congreso Provincial, en el que resultaron electos Itziar, Fernando, Iñigo y Julio, en sustitución de Alberto, Ana López, Ana Moreno, Idoia y Javier. Toda la asamblea agradeció su servicio y su disposición a favor de la Asociación, y dio la bienvenida a los nuevos consejeros, los cuales conocerán sus responsabilidades en el Consejo que tendrá lugar en el mes de mayo.

La guinda del Encuentro fue la eucaristía final, en la que Josean nos recordó que todos somos los elegidos. La conmemoración de los 25 años de promesa de cinco de nuestros hermanos tendrá que repetirse más adelante por motivos logísticos.

Enhorabuena al Consejo Provincial y a todos los que consiguen que este Encuentro sea el gran momento de los salesianos cooperadores en nuestra provincia, clave tanto para el Ser Cooperador como para el Ser Asociación; debe ser, además, el impulso para nuestro desarrollo vocacional y, como se dijo en varias ocasiones, para dar visibilidad a nuestra Asociación, ya que lo que no se conoce, es difícil que se llegue a amar. Gracias a todos por vuestra participación y por el espíritu de familia que derramáis tan generosamente.

2019-03 Loyola

Julio Pedro del Molino

Comenzamos el curso con un gran reto

Es otoño y ya se caen las hojas de los árboles. Llega el tiempo de empezar los coleccionables y las clases de los niños en el cole. Tenemos que resetear el ordenador y ponernos a punto para este nuevo curso que se nos presenta.

Nosotros, los cooperadores de Burgos, no vamos a ser menos, y el día 16 de octubre nos reunimos en Salesianos Padre Aramburu para realizar una jornada de reflexión. En ella nos juntamos todos los grupos de coopes que hay en nuestra ciudad: Yagüe, Rosa y Aramburu, retomando una práctica que estos últimos años habíamos perdido: tener por lo menos dos momentos comunes de reunión, una al inicio del curso para concretar los objetivos de actuación para el nuevo curso 2010-11 y programar las acciones que nos faciliten llegar a ellos y otra al finalizar, para evaluar lo realizado a lo largo del año.

El trabajo de partida, fueron las siguientes preguntas que nos ayudaron a reflexionar individualmente para después en el grupo, concretar los objetivos para este año:

 . ¿Cómo es mi compromiso en el grupo: asistencia, forma de participar?
 . ¿Contribuyo a que haya una crítica sincera entre unos y otros?
 . ¿Cultivo un ambiente fraterno en el grupo?
 . ¿Nos ayudamos a ser cristianos de formas más entregada cada día?
 . ¿Cultivo la oración personal y en comunidad?
 . ¿Cuál es mi situación y vivencia de la fe?
 . ¿Qué formación teológica tengo?
 . ¿Qué sentido le doy a la Eucaristía?
 . ¿Me intereso por conocer y escuchar el Evangelio?
 . ¿Tengo algún compromiso en la asociación?
 . ¿Participo en las actividades generales de la asociación?
 . ¿Nos hacemos presentes en la Diócesis de la ciudad?
 . ¿Cómo es nuestra participación en la Familia Salesiana?
. ¿Qué compromisos personales o de grupo asumimos?

La reflexión fue intensa: nos dimos cuenta en general que tenemos carencias formativas y sobre todo en teología (aunque sea de la “sencillita”); que cómo asociación no tenemos ningún compromiso social-integrador asumido; que cojeamos en nuestras participaciones en las acciones y actividades que programa la Familia Salesiana en nuestra ciudad;… Como positivo podemos apuntar que nuestro compromiso con el grupo es participativo y fraterno y que nos gusta participar en las actividades generales de nuestra asociación.

Podemos decir que fue una jornada provechosa. También se expusieron los cambios y novedades de la asociación, trabajados en el Consejo Provincial de SS.CC. y las fechas y eventos comunes programados tantos para los cooperadores como para por la Familia Salesiana en nuestra ciudad.

Terminamos disfrutando de la eucaristía dirigida por Jose Luis,  nuevo director titular de Salesianos Padre Aramburu (“Buru” para los amigos) y compartiendo una comida sencilla en los locales del bar del centro. No faltaron las risas y las canciones de los peques.

La conclusión fue clara: el camino continúa y hay mucho por hacer, además tenemos este año un gran reto: La Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Ojala sepamos animar y motivar a nuestros jóvenes para este encuentro tan especial con el Papa, donde seguro que sopla el Espíritu.