Amigo creyente: El 30 empieza el Adviento. Quiero con estas breves páginas, te enciendas de un celo auténtico en tu preparación navideña.
Si no te preparas, puede que esos días vuelen por tu imaginación como luces y adornos en escaparates. Eso es lo que hará alguna o mucha gente.
Pero desde tu perspectiva y don cristiano, sabes que sin Adviento, la Navidad es la gran fiesta de la “calle”, no de tu vida interior que sabia y admirablemente puede combinar la alegría externa que nace de la interna. No al revés.
Aquí tienes el archivo para poder descargarlo. 
Felipe Santos, SDB
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