|
|||||||||
|
|||||||||
![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |
El Capítulo General 26 de los Salesianos -Lo que vimos, eso os contamos- |
||||||||
|
|||||||||
|
Me asomo a vuestra revista para contar algo de lo que hemos vivido en el último Capítulo General de los Salesianos, celebrado en Turín y Roma.
Lo primero de todo, decir que un Capítulo General es la asamblea representativa de todos los salesianos del mundo. A él acuden los inspectores por derecho propio y un delegado, elegido por los hermanos de cada inspectoría. Este era mi caso. En total hemos participado 235 salesianos, llegados de todo el mundo. Trabajos capitulares Alguno se preguntará, qué es lo que hemos hecho 235 salesianos durante 50 días, allí reunidos. Pues aunque suene un poco extraño, ponernos a la escucha de Dios, e intentar averiguar qué es lo que nos pide hoy en los tiempos que nos toca vivir. En estos días hemos hablado mucho sobre cuál debería ser el asunto sobre el que tendríamos que incidir los salesianos, para ser fieles a Dios y a Don Bosco. Y no hemos encontrado mejor respuesta que el de “Volver a Don Bosco, retornando a los jóvenes”. Esto quiere decir, que como salesianos tenemos que identificarnos más aún con Don Bosco, pero no de manera teórica, sabiendo más cosas. Sino de manera vital, haciendo nuestras las opciones y el estilo de vida que él tuvo. Esto significa, volver a vibrar con el motivo que a él le movió “DA MIHI ANIMAS, CETERA TOLLE”. Es decir, tener como única preocupación la Salvación y la Felicidad de todos los chavales, dejando todo lo que sea preciso, incluso ¡Nuestras propias obras! Los jóvenes y su salvación siguen siendo el encargo que Dios nos confía. ¿Y ahora qué? Llevamos ya un par de meses por Bilbao, y sentimos la obligación de contar lo que hemos visto y vivido. La tarea consiste, como decía el Rector Mayor, en “inflamar el corazón de cada salesiano”. Los retos son muchos y exigentes. El reto de la evangelización de los jóvenes, la propuesta vocacional o las nuevas fronteras juveniles - como internet, la respuesta a los inmigrantes, las pobrezas afectivas y familiares- son asuntos que no podemos afrontar solo con nuestras fuerzas. Necesitamos los brazos de todos los miembros de la Familia Salesiana. Juntos debemos afrontar los nuevos retos que hoy están delante de nosotros. Don Bosco así lo querría. |
|||||||||
|
|||||||||